Los animales no son nuestros para comerlos

Desde el desenfrenado maltrato de animales en la industria de la carne y la devastación medioambiental que ocurre como resultado de ésta, hasta los grandes beneficios para la salud de una dieta vegana y su potencial para ayudar a terminar con el hambre en el mundo y con las deplorables condiciones de trabajo en los mataderos, existen innumerables razones por las cuales más y más gente está dejando la carne fuera de sus platos para siempre y se está adaptando a una dieta vegana que es saludable, humanitaria y compasiva.

Animales para comerlogo

Jo-Anne McArthur / We Animals

Crueldad hacia los animales

Los animales criados de manera industrial son tan inteligentes y capaces de sentir dolor como los perros y gatos que amamos como nuestros compañeros. Son individuos curiosos e interesantes, que valoran sus vidas, resuelven problemas, experimentan miedo y dolor y son capaces de utilizar herramientas.

Sin embargo, más de 16 mil millones de animales asesinados para el consumo cada año en los Estados Unidos, tienen poca protección legal contra una crueldad que sería ilegal si fuera ejercida sobre nuestros perros o gatos. Estos animales son desatendidos, mutilados, genéticamente manipulados, sometidos a regímenes de drogas que causan dolor crónico y lesiones, transportados en climas extremos y asesinados de una forma espantosa y violenta.

“Incluso los animales considerados animales de campo, y que tienen ciertas libertades que los animales criados de manera industrial no tienen,” son generalmente mutilados sin analgésicos; mantenidos en galpones sucios y llenos de enfermedades; forzados a soportar largos viajes al matadero sin alimento ni agua; y matados de la misma manera que los animales criados de manera industrial. Ser vegano es la única manera de frenar estas atrocidades.

Hambruna mundial

La cría de animales para el consumo no solo arrasa con los preciosos recursos naturales y produce toneladas de basura, sino que también le roba comida a la gente que padece hambre. La crianza de animales para el consumo es extremadamente ineficiente. Por cada kilo de comida que los animales comen, solo se produce una fracción de las calorías en forma de carne comestible. Si no criáramos más animales de manera industrial, y los humanos se alimentaran de los cultivos destinados a estos animales, podríamos fácilmente alimentar a cada humano en el planeta con comidas veganas saludables y asequibles.

Derechos de los trabajadores

Los animales no son los únicos que sufren maltrato en la industria de la carne. Human Rights Watch dijo que los trabajadores de los mataderos ejercen “el empleo fabril más peligroso de los Estados Unidos”. La industria se ha negado a hacer lo necesario para crear condiciones laborales seguras para sus empleados, tales como disminuir la velocidad de las líneas de matanza y proveer a los trabajadores con equipos de seguridad debido a que esos cambios podrían afectar a las ganancias de esas empresas. Muchos trabajadores padecen lesiones que los incapacitan y muchos incluso han perdido sus miembros – o sus vidas – por trabajar con peligrosas máquinas procesadoras de carne. El no comprar ni comer carne asegura que no estás contribuyendo a esta industria explotadora.

Granjas industriales

La gente que vive cerca de las granjas industriales también sufre. Las granjas industriales contaminan el aire y el agua a muchas millas de distancia en todas direcciones, generalmente propagando la contaminación y las enfermedades hacia la gente que vive y trabaja en las cercanías. Enfermedades crónicas, daño cerebral, vías de agua envenenadas, tasas elevadas de cáncer e incluso la muerte acosan a estas comunidades, mientras que el gobierno no hace nada para proteger a los ciudadanos o para regular la industria. Depende de nosotros el ayudar a poner fin a estas granjas que contaminan a pequeñas ciudades de los Estados Unidos, y lo podemos hacer no comprando sus productos.

La negligencia del gobierno

Entre 2000 y 2005, la industria agropecuaria canalizó más de $140 millones de dólares a los políticos, quienes ayudaron a garantizar que las leyes que podrían proteger a los consumidores, a los animales y al medioambiente no fueran aprobadas. El gobierno federal hace poco para proteger la salud humana, el bienestar animal y nuestro medioambiente frente a la negligencia y los excesos de la industria de las granjas industriales, pero cada uno de nosotros puede cambiar enormemente las cosas siendo vegano y animando a nuestros amigos y familiares a hacer lo mismo.

Toma el compromiso de PETA de ser vegano por 30 días, y te enviaremos sugerencias y recetas para ayudarte a iniciarte en un estilo de vida más saludable y compasivo.