Becerros separados de sus madres

En Brasil, la vida de una vaca es corta y dolorosa. El testigo vio que trabajadores arrastraban por el cuello a los becerros para separarlos de sus madres y les doblaban el cuello para que cayeran al piso. A un becerro lo tiraban de las orejas y de la cola para que caminara. También es un procedimiento habitual perforarles las orejas sin analgésicos.

Les marcan la cara con hierros ardientes

Para identificar a los becerros como propios, un establecimiento ganadero que provee a JBS usaba hierros ardientes para marcarles a fuego el rostro sin analgésicos, algo contrario a las recomendaciones mínimas de bienestar animal del Ministerio de Agricultura de Brasil. El ganado de más edad era forzado a ingresar en las mangas, donde los animales entraban en pánico y pateaban mientras los marcaban en la espalda.

Pánico, golpes y heridas sangrientas

En los ranchos, las vacas eran forzadas a ingresar en canaletas estrechas para manipularlas. La estrechez les provocaba pánico y se pisaban unas a otras. Los trabajadores entonces las pateaban y tiraban de sus orejas y colas. Desesperadas, algunas trataban de saltar las cercas para escapar. El testigo también vio una severa infestación de gusanos, una vaca con la cabeza hinchada y otras con heridas abiertas y sangrientas.

Descargas eléctricas camino al matadero

Cuando las vacas tienen alrededor de 3 años, son enviadas a los mataderos de JBS. Las pinchan alrededor del ano con palos con punta de metal y picanas eléctricas para forzarlas dentro de los estrechos camiones que las llevarán al matadero.

Asesinadas, desolladas, exportadas

Cada año, millones de vacas son asesinadas en varios mataderos de JBS en Brasil. Les cortan la garganta antes de arrancarles la piel y enviarlas a las curtiembres de JBS, que producen cuero para las industrias automotriz, de muebles, calzado y accesorios, de todo el mundo. Los proveedores de cuero para vehículos necesitan un promedio de tres vacas adultas para producir el interior de cuero de un solo vehículo. En 2015, las 26 fábricas de JBS en tres continentes produjeron 10 millones de cueros.

Tú puedes ayudar a detener esta crueldad

General Motors, Volkswagen, y Toyota se encuentran entre las decenas de marcas importantes de vehículos que trabajan con JBS, incluyendo las siguientes:

El horroroso trato de las vacas en los establecimientos ganaderos brasileños es algo habitual, siendo el marcaje, etiquetado de orejas y descargas eléctricas, prácticas usuales en la industria del cuero. Se ha documentado el violento trato de las vacas durante el transporte en India, en mataderos en Bangladesh, en granjas industriales en EE.UU. y muchos lugares más.

Antes de comprar un vehículo, por favor recuerda a los nobles becerros, vacas y toros que sufren por la industria automotriz, así como también por artículos de moda de minoristas como Adidas, Reebok, Fossil, Coach, Tommy Bahama, J Crew, Target, Kenneth Cole, Dansko, Nine West, Stride Rite, Clarks, Sperry, Payless, y Rockport y por muebles vendidos en tiendas como Costco y Macy’s, todas compañías que han sido vinculadas con JBS.

Elegir cuero vegano disminuye la demanda de piel de vacas que son marcadas y que reciben descargas eléctricas (como las que has visto aquí) y que sufren en todo momento.

Haz más: Insta a las mayores compañías automotrices del mundo –General Motors, Volkswagen, y Toyota– a reemplazar los interiores de cuero, por cuero vegano, en todos sus modelos de autos para que consumidores como tú puedan tomar una decisión compasiva por los animales, fácilmente. Envíale un e-mail al director ejecutivo de Volkswagen, Herbert Diess, a [email protected] y a través del formulario a continuación, contacta a General Motors y Toyota.


Becerros Arrastrados y Marcados en el Rostro Para Cuero de Vestiduras de Autos

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