En 2014, PETA puso al descubierto la extrema crueldad a las ovejas en Australia y seis esquiladores se declararon culpables. La industria de la lana consideró el caso como una “llamada de atención” que la cambió para siempre. Pero a tan solo días antes de esas afirmaciones de cambio, otro testigo estaba dentro de los cobertizos viendo exactamente el mismo maltrato que antes. En diciembre de 2017, la industria de la lana de nuevo condenó dicha crueldad, y nuevamente, prometió que la industria y los esquiladores lo harían mejor.

Pero nada ha cambiado.

A fines de 2017, otro testigo ingresó a 16 cobertizos de esquila en Australia Meridional y Victoria, documentando la misma indignante crueldad que PETA ha expuesto una y otra vez.

Los trabajadores seguían golpeando en la cara a las ovejas petrificadas con podaderas afiladas de metal. Seguían cortándolas y cosiéndoles las heridas abiertas sin analgésicos. Y seguían lanzándolas fuera de los cobertizos.

Basados en esta evidencia, oficiales de Victoria presentaron cargos por crueldad a los animales y un esquilador se declaró culpable. Oficiales en Australia Meridional abrieron una investigación criminal por la crueldad aquí documentada.

 

¿Qué más necesitas ver para dejar de usar lana?

 

Una y otra vez PETA ha puesto al descubierto la crueldad sistémica y generalizada hacia las ovejas por parte de la industria global de la lana.

Los esquiladores siguieron golpeando y pinchando a las ovejas nobles y dóciles con podaderas de metal afiladas, y en los ojos, haciéndolas entrar en pánico. Siguieron golpeándolas, lanzando sus cabezas contra los duros pisos de madera, pisándolas y parándose sobre sus cuellos y arrojándolas fuera de los cobertizos.

El esquilado rápido y brusco dejó a innumerables ovejas cortadas y sangrando. Los esquiladores no les dieron anestesia antes de coserles sus graves heridas presionando las agujas en su carne misma. Los trabajadores cortaron grandes tiras de piel de las ovejas que estaban pegadas a la lana. Los esquiladores llamaron a las ovejas “perras” y “zorras”.  Un esquilador le dijo a un cordero que “metería [las podaderas de esquilado] dentro de tu [trasero]”.

Este es el quinto exposé de PETA de la industria australiana del esquilado, revelando crueldad a las ovejas en las 43 granjas a lo largo de Victoria, Australia Meridional y Nueva Gales del Sur.

 

 

Los corderos despellejados vivos demuestran que la lana ‘responsable’ y ‘sostenible’ no es lo que crees.

 

PETA y sus filiales internacionales han documentado la crueldad a las ovejas en otras docenas de granjas en todo el mundo, incluyendo Argentina, donde un testigo vio a trabajadores darles hachazos a corderos plenamente conscientes y despellejándolos mientras seguían vivos y pateando, en una granja en la red Ovis 21, un proveedor de lana de Patagonia en aquel momento.

 

Esquiladores condenados por cargos de crueldad por primera vez en la historia, otro rompe el cuello de una oveja, matándola

 

El primer exposé impactante de PETA de la industria internacional de la lana reveló que los esquiladores en Australia pinchaban de forma violenta a estos nobles animales en la cara y los golpeaban en la cabeza con podaderas afiladas de metal y hasta con un martillo.  Estos ataques provocaron el sangrado de la nariz, ojos y boca de las ovejas petrificadas. Los oficiales elevaron cargos a seis esquiladores por 70 delitos de crueldad animal, los primeros cargos en la historia de todo el mundo contra trabajadores de la industria de la lana por maltratar a ovejas. Los seis se declararon culpables.

No tienen mejor suerte las ovejas en los Estados Unidos, donde un testigo documentó el maltrato y descuido de ovejas en 14 ranchos en Wyoming, Colorado y Nebraska. Un esquilador varias veces retorcía y doblaba el cuello de una oveja hasta que lo rompió. Después de que el esquilador la pateó de cabeza por una rampa, el testigo de PETA la encontró muerta. El esquilador dobló, retorció y echó todo el peso de su cuerpo en docenas de cuellos de ovejas y extremidades anteriores y les clavó los dedos en los ojos. Mira.

 

La industria de la lana tiene muchos llamados de atención y los ignora a todos

 

La industria de la lana australiana dijo que el impactante exposé de PETA de 2013-2014 era un llamado de atención que la cambiaría para siempre. Pero claramente no sucedió así. En 2015, un testigo que trabajaba en una granja en Australia Meridional vio a un supervisor arrojando a un cordero contra el piso de madera y lanzando al joven animal en un corral para que muriera. Un trabajador pateó a una oveja en la cara, diciéndole al animal: “Si te vuelves a acostar, perra, te mataré”, y metió a la fuerza su dedo en los anos de otras dos ovejas para que se levantaran y fueran por una rampa hacia el puesto de esquilado.

 

Del mismo modo que la industria australiana de la lana volvía a afirmar haber hecho reformas a comienzos de 2017, otro testigo estaba dentro de cobertizos de esquilado en Victoria y Nueva Gales del Sur viendo exactamente el mismo maltrato que antes. Los trabajadores pincharon, patearon, mutilaron y lanzaron ovejas por rampas como a bolsas de basura. La crueldad seguía siendo tan grave como siempre.

Un testigo trabajó en una granja de lana en 2018 en Victoria y encontró al director de la granja mutilando a corderos aterrados al estilo de una línea de montaje. Luego, un testigo trabajó para un contratista de esquilado de ovejas en Nueva Gales del Sur y encontró que los trabajadores golpearon en el rostro a las nobles ovejas aterradas con podaderas afiladas de metal.

 

Más corderos mutilados y más ovejas despellejadas vivas en Sudamérica

 

Otro exposé de PETA de 2015, en una granja de Argentina, reveló que los trabajadores cortaban partes de las orejas de los corderos, ponían ajustados anillos alrededor de sus escrotos y les cortaban la cola, todo sin analgésicos.

 

En 2016, un video exposé de PETA en dos enormes granjas de ovejas en Chile reveló que las dóciles ovejas a quienes ya no consideraban útiles, las mutilaban, asesinaban y desollaban, a veces mientras seguían vivas. Los trabajadores apuñalaron en el cuello a ovejas que estaban completamente conscientes, haciéndolas patalear y luchar mientras se desangraban hasta morir.

 

Ovejas preñadas cortadas y azotadas para otro productor de lana aprobado de Patagonia

 

Luego del exposé de PETA de 2015 que mostraba a trabajadores del proveedor anterior de lana de Patagonia, llamado sostenible, dando hachazos a las ovejas plenamente conscientes y comenzando a despellejar a algunas de ellas mientras seguían pateando, Patagonia cortó relación con estas granjas. A comienzos de 2017, observadores de PETA visitaron una enorme instalación de esquilado de ovejas en Utah, donde miles de ovejas de Red Pine Land & Livestock, LLC que estaba listado en el sitio de Patagonia como un proveedor aprobado hasta el día que vieron el exposé de PETA, eran esquiladas cada año.

Les retorcían el cuello a las ovejas que tenían un embarazo avanzado. Eran jaladas de su lana y azotadas. Luego de ser esquiladas y sin tener ya prácticamente lana para protegerlas de los elementos, fueron enviadas al desierto para que dieran a luz con bajas temperaturas en los 32 grados.

 

Ovejas golpeadas, cortadas y pisoteadas en Inglaterra y Escocia

 

En el verano de 2018, una investigación de PETA Asia reveló el rutinario maltrato de ovejas en 25 granjas británicas visitadas por dos contratistas de esquilado. Los trabajadores les daban puñetazos a las nobles ovejas en la cara, las golpeaban con podaderas de metal, se paraban sobre sus cuellos y arrojaban sus cabezas al piso.

Un trabajador le gritaba a una oveja en pánico: “¡Te corto el maldito cuello!”

Una investigación de PETA Asia de la industria de la lana escocesa documentó que los esquiladores golpeaban con sus puños a las aterradas ovejas, les pisoteaban el cuello y las arrojaban fuera de los galpones de esquila.

 

Por favor, ¡ayuda a detener esto!

 

Fíjate en tu cómoda y closet. ¿Sigues usando lana? Si es así, por favor no la uses más. Ya es hora de deshacerte de la lana en tu casa. ¿Qué más necesitas ver para dejar de usar lana? ¿Cuántas más ovejas deberán ser golpeadas, abiertas vivas, pateadas, arrojadas por rampas, despellejadas vivas y matadas cortándoles el cuello?

Sin importar de dónde provenga la lana o las certezas que las compañías te den, la crueldad a las ovejas es rampante en la industria de la lana. Eddie Bauer y Eileen Fisher, quienes venden decenas de artículos hechos con lana, promocionan su compromiso con el Responsible Wool Standard (RWS) o Estándar de Lana Responsable. ¿Pero qué valen el RWS y sus normas? Menos que el papel en que están impresas, si le preguntas a las ovejas maltratadas donde el RWS estaba colgado.


Por favor, súmate e insta a Eddie Bauer y a Eileen Fisher a que dejen de lado la farsa (y la lana) favoreciendo materiales respetuosos con los animales.

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