En una impactante campaña de PETA Latino, la reconocida actriz y madre dedicada, Fernanda Castillo, muestra cómo sufren a diario muchos delfines en los crueles delfinarios. Su mensaje es claro: nunca visites los parques de indiversiones que explotan a los animales por “entretenimiento”. También les pide a las autoridades mexicanas que actúen y liberen a los delfines atrapados en parques marinos, liberándolos en santuarios costeros.

En el video, Fernanda se conmueve hasta las lágrimas al imaginar ser separada de su hijo, un reflejo desgarrador del trauma que padecen los delfines cuando los humanos los separan de sus familias y los obligan a vivir en los diminutos tanques de los parques marinos.
Fernanda transmite el profundo sentimiento de estos animales sensibles y complejos, a los que se les niega la libertad de nadar grandes distancias, elegir con qué otros delfines pueden crear lazos, y prosperar en su hogar natural: el océano.
“Soy mamá y haría cualquier cosa para proteger a mi hijo”, dice Fernanda en el video. “…Me parte el corazón pensar en el sufrimiento que estos seres inteligentes y sociales soportan, todo por un espectáculo”.
México alberga la mayor cantidad de delfinarios en el mundo, muchos operados por The Dolphin Company, una empresa mexicana con sedes en varios países; incluido el Miami Seaquarium, que ha sido citado decenas de ocasiones por no cumplir ni siquiera con los estándares mínimos de cuidado animal. Entre los muchos animales que han muerto en las instalaciones se encuentra Lolita, la orca que pasó más de cinco décadas encerrada en el Miami Seaquarium, en el tanque para orcas más pequeño y desolado del mundo.
Los delfinarios y parques marinos lucran confinando animales en tanques estrechos, obligándolos a actuar para los turistas y negándoles cualquier posibilidad de una vida natural.
Un avance para los delfines en México
Pero el cambio ya comenzó. Hace apenas unos meses, las autoridades cerraron un delfinario en el Hotel Barceló, lo que marcó una gran victoria para los animales tras una campaña de un año de PETA Latino, Animal Heroes y otras agrupaciones locales e internacionales. Esto ayudó a abrir el camino para una legislación histórica: la presidenta Claudia Sheinbaum firmó una ley que prohíbe la cría de delfines, los tanques de concreto, el contacto físico durante las experiencias de “nado con delfines” y los espectáculos con delfines. Aprobada casi por unanimidad, esta ley representa un gran avance en la protección de los delfines y otros animales marinos en México.
Fernanda recuerda que, cuando era niña, visitar delfinarios era algo normal. Pero hoy, tanto la conciencia pública como las leyes están entendiendo la realidad: ningún animal debería estar en un tanque de concreto.
“Esos animales sienten amor, dolor y pérdida, igual que nosotros”, afirma.
En la naturaleza, los delfines nariz de botella pasan toda su vida nadando con sus familias, hasta 96 kilómetros al día. Exploran las profundidades infinitas del océano, forjan amistades duraderas, desarrollan dialectos únicos y colaboran para buscar y cazar su alimento. Sin embargo, en los delfinarios y parques marinos, solo conocen la explotación, el maltrato y un encierro miserable. Los delfines nariz de botella nacidos en parques marinos también mueren a casi el doble de la tasa que aquellos nacidos en sus hábitats naturales.
Ayúdanos a acabar con los delfinarios y otros parques de indiversiones
Aunque la nueva ley de México es una gran victoria, Fernanda enfatiza la importancia de seguir alzando la voz por los animales explotados con fines de “entretenimiento”.
“Me encantaría que mi hijo creciera en un mundo… donde la compasión valga más que el dinero”, dice. “Donde enseñemos a nuestros hijos a proteger a los más vulnerables, no a aplaudir mientras sufren”.
Fernanda le pide al público que nunca visiten delfinarios y que exijan a las autoridades que trasladen a los delfines cautivos en parques marinos de México a santuarios responsables, donde puedan vivir el resto de sus vidas libres de explotación.
¡Actúa!

