Seis beagles por fin descubren lo que significa vivir en libertad

Desde que nacieron, los beagles Poppy, Ivy, Leo, Galileo, Tinkerbelle y Walter solo conocieron la vida dentro de jaulas y perreras desoladas. Ridglan Farms (instalación ya clausurada) los crio para la experimentación y los vendió a Red Beast Enterprises, un laboratorio de Fort Collins (Colorado) donde PETA documentó sufrimiento, negligencia y maltrato generalizado. Tras años de privaciones, los seis beagles por fin están disfrutando de la libertad, la comodidad y la compañía que siempre debieron tener. Un nuevo video de PETA narra su travesía desde el tormento del laboratorio hasta hogares donde se les trata como a uno más de la familia.

Después de que PETA expusiera el sufrimiento en Red Beast Enterprises y el laboratorio cerrara sus puertas, la organización ayudó a trasladar a seis beagles sobrevivientes desde Kindness Ranch, en Wyoming, hasta familias adoptivas en Ohio y Virginia. Su llegada marcó la primera vez que experimentaron aquello que la industria de la experimentación en animales les había negado durante tanto tiempo: camas suaves, jardines con césped, juguetes, compañía y la libertad de ser simplemente perros.

De víctimas de laboratorio a miembros queridos de una familia

Después de que una investigación encubierta de PETA revelara negligencia generalizada en Red Beast Enterprises, las autoridades federales intervinieron y el laboratorio cerró sus puertas. Kindness Ranch acogió a los animales sobrevivientes.

Entre ellos se encontraban Poppy, Ivy, Leo, Galileo, Tinkerbelle y Walter.

Durante años, Red Beast mantuvo a los beagles encerrados en desoladas perreras de malla. La investigación de PETA reveló que el veterinario del laboratorio les cortaba las cuerdas vocales a los perros para que sus ladridos fueran menos estridentes, sin administrarles analgésicos para el dolor posoperatorio.

La investigación de PETA también documentó que el laboratorio dejaba a los animales con afecciones sin tratar, incluidas secreciones oculares crónicas y heridas abiertas. Entre febrero y julio de 2025, el Departamento de Agricultura de EE. UU. citó a la empresa por más de 200 infracciones de la Ley federal de Bienestar Animal.

El video de PETA muestra a los beagles conociendo a sus familias adoptivas y explorando un mundo que la industria de la experimentación les arrebató durante mucho tiempo. En lugar de suelos de baldosas frías y habitaciones de bloques de concreto, ahora tienen familias que los quieren.

Pueden correr por el césped al aire libre, acurrucarse en camas cálidas, jugar con juguetes, descubrir nuevos olores y recibir cariño siempre que lo deseen.

Sus historias muestran lo que los laboratorios les arrebatan a los animales, y lo que es posible cuando estos dejan de ser tratados como herramientas para la experimentación.

Ayuda a que otros perros tengan el mismo final feliz

Los esfuerzos de PETA contribuyeron al cierre de Ridglan Farms y Red Beast Enterprises, evitando el sufrimiento de innumerables animales. Sin embargo, otros perros están sufriendo en laboratorios donde los experimentadores los atormentan en pruebas dolorosas e inútiles.