PETA publica un video nunca visto filmado dentro de un laboratorio universitario, donde experimentadores atormentan a monos bebés de apenas unos días de vida en pruebas crueles.
Los gritos de los monos bebés, algunos de apenas dos días de vida, son ignorados. Su terror no se detiene. Sus cabezas afeitadas son cubiertas por cables mientras se chupan sus diminutos dedos y se aferran a mantas, el único consuelo que los experimentadores del Centro Nacional de Investigación con Primates de Washington les permiten tener.
Un nuevo video publicado por PETA ofrece una mirada sin precedentes de los experimentos realizados en el centro de primates de la Universidad de Washington, donde monos bebés son separados de sus madres apenas unos días después de nacer y sometidos repetidamente a pruebas. En lugar del consuelo constante, el calor y la seguridad de sus dedicadas madres, solo les dan mantas y biberones.
El video muestra los crueles resultados de un experimento en el que monas embarazadas fueron expuestas a una neurotoxina. Los bebés, a menudo separados de sus madres el mismo día en que nacen, son sometidos repetidamente a pruebas para determinar si la toxina dañó sus cerebros en desarrollo lo suficiente como para hacer que sus cuerpos temblaran.
Las pruebas continúan durante semanas. Incluso años.

Funcionarios de la universidad y experimentadores que usan monos han intentado repetidamente impedir que el público vea lo que ocurre dentro del centro de primates. Este video muestra el por qué.
Lo de siempre
Estos experimentos están lejos de ser un caso aislado en la universidad o en su centro de primates. PETA ha expuesto repetidamente los horribles experimentos que allí se realizan, así como una larga y sórdida historia de negligencia e incompetencia que ha atormentado y matado a decenas de monos, desperdiciado millones de dólares en fondos federales y fracasado en producir los tratamientos para humanos que se prometieron.
Este es el mismo centro donde Beth Buffalo priva de comida y agua a monos de edad avanzada para obligarlos a mirar una pantalla de computadora por hasta nueve horas a cambio de unas gotas de jugo, alegando que esto le permite comprender cómo envejece el cerebro.
Esta es la misma universidad donde Mark Walton admitió que continúa realizando experimentos que comenzaron con el corte de los tendones oculares de monos bebés simplemente para conservar su empleo.

Es donde Greg Horwitz, Robi Soetedjo y Jonathan Ting perforan los cráneos de los monos, introducen virus en sus cerebros, los privan de agua y comida, y los someten repetidamente a cirugías.
Es donde, en una reprimenda sin precedentes, Michele Basso fue contratada, degradada y posteriormente se le prohibió experimentar con animales debido a su incompetencia.
Es el mismo lugar al que transportan en camiones monos de apenas unas semanas de vida desde el Centro Nacional de Investigación con Primates de Oregón, con chupetes y biberones, para someterlos a crueles y dolorosos experimentos con enfermedades infecciosas.

En 2022, un Tribunal Superior del Condado de King determinó la responsabilidad de la universidad en una demanda de PETA relacionada con registros públicos por destruir de manera rutinaria fotografías y videos y por no realizar búsquedas adecuadas de documentos relacionados con el centro de primates.
El nuevo video de PETA revela exactamente cómo funciona el centro de primates de la Universidad de Washington y por qué debería ser cerrado.
Qué puedes hacer
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