Se llega a un acuerdo: el caso del “selfi del mono” sentó un precedente para los derechos de los animales

Después de casi dos años de batallas legales, la innovadora demanda que pedía a un tribunal federal de los Estados Unidos que declarara a Naruto, un macaco silvestre en libertad, como propietario de los derechos de autor de las famosas fotografías conocidas internacionalmente como los “selfis del mono”, llegó a un acuerdo.

PETA; el fotógrafo David Slater, su compañía Wildlife Personalities, Ltd. y la plataforma de auto-publicación Blurb, Inc., han llegado a un acuerdo sobre el litigio del “selfi del mono”. Como parte del acuerdo, Slater ha accedido donar el 25 por ciento de los ingresos futuros, derivados de utilizar o vender los selfis, a organizaciones benéficas que protejan el hábitat de Naruto y el de otros macacos crestados en Indonesia.

Según una declaración conjunta, “PETA y David Slater, convienen en que el presente caso plantea cuestiones de vanguardia importantes sobre la expansión de derechos legales a los animales no humanos, una meta que ambos comparten, y continuarán su labor respectiva para alcanzar este objetivo”.

El abogado general de PETA, Jeff Kerr, dijo al New York Times que no sabía cuánto dinero Slater ha hecho con las fotos en el pasado, pero que PETA se alegra de que Naruto se beneficiará de las imágenes en el futuro.

“La apremiante necesidad de Naruto es la razón principal por la que iniciamos esta demanda desde un principio”, dijo Kerr al New York Times. “Queríamos que todas las ganancias fueran en beneficio de Naruto”.

El caso de Naruto generó un gran debate a nivel internacional acerca de la necesidad de extender los derechos fundamentales a los animales para su propio bien, y no en relación a cómo pueden ser explotados por los humanos.

Naruto y las famosas fotografías llamadas las “selfis del mono” que indudablemente él tomó, demuestran claramente que él y los demás macacos, como tantos otros animales, son seres muy inteligentes, pensantes y sofisticados dignos de ser dueños legales de su propiedad intelectual y así mismo ser titulares de otros derechos como miembros de la comunidad jurídica.

El caso de Naruto llegó hasta una corte federal de apelaciones y demuestra que la lucha por los derechos de los animales está arraigada en nuestro sistema jurídico. Continuaremos trabajando en los tribunales para establecer derechos legales para los animales. Todo el mundo merece los derechos que defendemos: vivir como ellos elijan, estar con sus familias, no padecer maltrato ni sufrimiento y a beneficiarse de sus propias creaciones.

AYUDA A PETA A OBTENER MÁS VICTORIAS PARA LOS ANIMALES