Se vislumbra el fin: Países Bajos avanza para poner fin a la reproducción de delfines en cautiverio

¡Hay avances para los delfines en todo el mundo! El gobierno de Países Bajos acaba de anunciar planes para imponer una prohibición de la cría y una política de eliminación progresiva de delfines en cautiverio, siguiendo el ejemplo de Canadá, Francia y México, que han prohibido el cautiverio de cetáceos.

Actualmente, una sola instalación, Dolfinarium en Harderwijk, mantiene a 22 delfines en tanques diminutos de concreto en Países Bajos. El gobierno ha señalado que, aunque estos animales pasarán el resto de sus vidas en el parque marino y los espectáculos con delfines continuarán, ya no se permitirá su reproducción, lo que convierte a esta en la última generación de delfines que sufrirá por entretenimiento en el país.

El gobierno también ha ordenado al parque que deje de obligar a los delfines a interactuar con humanos.

Vivir en un diminuto tanque no es vida

Los delfines son individuos muy inteligentes y socialmente complejos que valoran su libertad. Los delfines nariz de botella superan la llamada “prueba del espejo”, que evalúa el autorreconocimiento; algunos usan herramientas e incluso juegan lanzándose algas entre sí, de manera similar a cuando nosotros jugamos a lanzarnos una pelota.

En sus hogares naturales, los delfines nadan hasta 96 kilómetros en un solo día. Saltan fuera del agua, se sumergen hasta profundidades de más de 900 metros, cazan su propio alimento y se comunican de formas complejas con sus familiares y compañeros. Los parques marinos les niegan todos estos comportamientos naturales y esenciales. En cambio, estos inteligentes animales son obligados a nadar en círculos con muy poco que hacer, reciben peces muertos directamente de manos humanas y son valorados por lo “bien” que obedecen las órdenes que se les dan.

Si puedes imaginar pasar toda tu vida en una bañera, puedes imaginar lo miserable que es la vida de un delfín en un tanque diminuto.

La reproducción crea generaciones de sufrimiento

Para seguir exhibiendo delfines, los parques de indiversiones deben mantener un flujo constante de crías. Nacidos de madres que también sufren, los delfines bebés solo conocen tanques de concreto inhóspitos y tener que repetir trucos por décadas y décadas.

Las manadas de delfines pueden estar formadas por hasta 30 individuos de distintas generaciones y, al igual que nosotros, los delfines eligen a sus propias parejas. Sin embargo, en muchos parques marinos son utilizados como máquinas de reproducción, a veces mediante inseminación artificial forzada. Algunos animales padecen esto una y otra vez, solo para que sus bebés mueran o sean enviados a otros parques.

Poner fin a la reproducción de delfines en cautiverio, como Países Bajos ha anunciado que tiene intención de hacer, es un primer paso crucial. Ahora debemos ayudar a que los delfines y las orcas sean trasladados a santuarios costeros y avanzar hacia un mundo que no use animales para el entretenimiento.

No todos nacieron en cautiverio: algunos fueron capturados

No todos los animales atrapados en parques marinos o acuarios de carretera nacieron en tanques. Algunos fueron arrancados de sus hogares en el océano y separados de sus familias para ser confinados en tanques de concreto o lagunas artificiales. Corky, la orca con más tiempo en cautiverio en el mundo, fue separada por la fuerza de su madre y vendida a la industria de los parques marinos en 1969. Hoy permanece atrapada en un tanque diminuto en SeaWorld, nadando en círculos interminables. Merlin, un delfín confinado en Six Flags Discovery Kingdom, fue capturado en el golfo de México en 1989 y desde entonces ha sido obligado a actuar en espectáculos.

El público compasivo quiere que los mamíferos marinos sean libres

El público compasivo no quiere ver animales atormentados para el turismo, y cada vez más empresas y organizaciones se están desvinculando de la crueldad de SeaWorld.

Actúa hoy para exigir a parques marinos, complejos turísticos y acuarios de pacotilla de EE. UU. que trasladen a los delfines a santuarios costeros.

¡Liberen a los delfines!