¡GRAN Victoria! En una enorme victoria para los animales, finalmente se apagaron las luces sobre los oscuros experimentos de Margaret Livingstone con monos bebés tras años de presión sostenida por parte de PETA y miles de simpatizantes como tú.
Después de 31 meses de campaña implacable por parte de PETA, y de cientos de miles de correos electrónicos y llamadas de simpatizantes, Harvard incluyó hoy, al final del día, los escalofriantes experimentos de Livingstone con monos bebés en su lista de subvenciones federales canceladas.
PETA expuso por primera vez los experimentos en monos de Harvard en el otoño de 2022, revelando que Livingstone separaba a los monos bebés de sus madres y les cosía los párpados durante todo un año. También expusimos que Harvard obligaba a monos bebés a usar gafas que simulaban luces estroboscópicas desorientadoras durante los primeros 18 meses de vida. Otros monos fueron “privados de ver rostros”, interactuando únicamente con humanos que llevaban máscaras de soldador, para que los experimentadores pudieran observar qué les ocurría a los monos que jamás veían un rostro, humano o de otro mono.
Un mono murió estrangulado con la tela que le dieron en sustitución de su madre. A otros les abrieron la cabeza para implantarles electrodos quirúrgicamente. Después de años de tormento, ella mató y diseccionó a muchos de los animales.
Livingstone pasó casi 40 años y gastó decenas de millones de dólares alterando deliberadamente el desarrollo visual de monos bebés, arrebatándolos de los brazos de sus madres al nacer, encerrándolos solos en jaulas metálicas y dándoles únicamente un pedazo de tela al cual aferrarse.
PETA movilizó a cientos de miles de simpatizantes para que enviaran correos electrónicos y cartas e hicieran llamadas telefónicas, exigiendo que esto terminara.
PETA escribió a los Institutos Nacionales de Salud, a legisladores y líderes y a donantes de Harvard, pidiéndoles que ayudaran a estos monos bebés. Colocamos anuncios y pegamos carteles en los campus de Harvard, entre otras acciones.
PETA escribió a los Institutos Nacionales de Salud, a legisladores y líderes y a donantes de Harvard, pidiéndoles que ayudaran a estos monos bebés. Colocamos anuncios y pegamos carteles en los campus de Harvard, entre otras acciones.
Finalmente, el sistema cedió.
Esta victoria llega tras la reciente decisión histórica del NIH de desviar la financiación de experimentos crueles y obsoletos en animales para priorizar métodos de investigación sin animales. El plan del NIH incluye medidas propuestas en el Plan para Modernizar la Investigación AHORA de PETA—una guía detallada para reemplazar los experimentos en animales por alternativas superiores y relevantes para los humanos.
Nuestro siguiente objetivo
Los experimentadores en los siete centros nacionales de investigación de primates han torturado y matado a cientos de miles de monos mientras desvían miles de millones de dólares de los contribuyentes para realizar experimentos que, una y otra vez, han fracasado en proporcionar vacunas o tratamientos seguros y efectivos.
Por favor únete a nuestro llamado para cerrar estos centros de sufrimiento:
¡Los residentes de EE. UU. pueden actuar aquí!¡Todos pueden actuar aquí!