Viola, la elefanta más desesperada del mundo, sigue sufriendo

Viola era apenas una bebé cuando cazadores furtivos la separaron de su familia, la enviaron al otro lado del mundo y la vendieron a una vida de maltrato y explotación en un circo. Durante más de cinco décadas, esta elefanta, ya anciana, ha intentado una y otra vez recuperar lo único que todo individuo merece: la libertad. PETA necesita tu ayuda para sacar a Viola de ahí, para siempre.

Viola no “actúa”. La obligan.

Elefantes como Viola no realizan trucos de circo porque quieren hacerlo, lo hacen porque han aprendido lo que ocurre cuando se niegan. Los manejadores usan herramientas afiladas, llamadas bullhooks, para amenazarla y forzarla a realizar trucos y a dar paseos. El circo ha sido captado golpeando violentamente a Viola y a otros elefantes con bullhooks durante el entrenamiento y las presentaciones.

Viola obligada a dar paseos por un manejador que lleva un bullhook de metal afilado. Foto: PETA

Viola ha intentado escapar de sus secuestradores al menos cuatro veces. Estas fugas reflejan tanto su desesperación por huir como la incapacidad del circo para cumplir siquiera con lo más básico para mantener seguros a los animales. Viola escapó tan recientemente como en 2024, esquivando carros, peatones y el caos de un centro urbano concurrido.

Cuando Viola intenta huir, pone en peligro su vida y la de quienes la rodean. Estas no son “incidencias”: son actos de resistencia de un individuo al que se le ha negado la autonomía durante la mayor parte de su vida.

Incluso fuera de la arena, Viola no es libre

Cuando los circos no la están usando para trucos y paseos, Viola y los otros elefantes con los que ha viajado permanecen confinados en un centro de entrenamiento de elefantes en Oklahoma, con el engañoso nombre de “Endangered Ark Foundation”.

La Endangered Ark Foundation tiene una larga historia de maltrato a los elefantes. El 14 de marzo de 2026, el Dr. Chris Draper, experto en elefantes con más de 25 años de experiencia en la ciencia del bienestar animal, visitó la instalación. Allí observó a un entrenador utilizando de forma abierta y violenta un bullhook sobre una elefanta mayor llamada Traci, que estaba intentando levantarse durante una sesión de “baño”. Cuando el entrenador se acercó a ella, quedó claro por qué estaba tan desesperada por levantarse: había evacuado heces muy líquidas. El Dr. Draper señaló que esta diarrea podría estar relacionada con el intento de retener las heces y que una evacuación rápida podría ser una respuesta al miedo.

Incluso con público presente y a pesar de que era evidente que Traci intentaba levantarse para aliviarse, el entrenador continuó insistiendo en que permaneciera recostada durante la sesión de “baño”, aunque eso significara que tuviera que permanecer sobre sus propias heces líquidas.

Experto en elefantes que observó a Viola teme que viva con dolor constante

El Dr. Draper también observó a Viola durante una presentación del Jordan World Circus en 2026. Allí, vio cómo ella y otra elefanta mayor, Isa, eran usadas para paseos y espectáculos. Durante los paseos, el Dr. Draper señaló que Viola presentaba signos de rigidez severa en las piernas y problemas veterinarios crónicos. Según su informe, “[Viola] parecía reacia o incapaz de flexionar la muñeca delantera derecha, arrastrando la pierna hacia adelante sin flexión visible”.

La marcha anormal de Viola es claramente visible. Sin embargo, Carson & Barnes sigue obligándola a cargar hasta nueve personas a la vez, casi a diario. Esta carga solo agravará sus dolorosas afecciones en los pies y las articulaciones.

Ayuda a PETA a lograr el retiro que Viola merece: a salvo en un santuario acreditado

En 2025, obligaron a Viola a presentarse en aproximadamente 200 espectáculos y a pasar la mayor parte del año de gira. En 2026, su gira con Jordan World Circus se acortó después de que el circo eliminara los actos con elefantes luego de una sólida campaña de PETA. Aunque esto fue una gran victoria para todos los elefantes, seguimos exigiendo la liberación de Viola en un santuario acreditado, donde pueda recibir el cuidado que necesita con tanta urgencia.

Cuando la obligan a participar de las duras condiciones de la vida circense, Viola padece:

  • Traslados casi constantes en un tráiler, sin alivio frente a superficies metálicas implacables.
  • Confinamiento en superficies duras fuera de los recintos, en estacionamientos o en áreas traseras de arenas.
  • La obligan a caminar en círculos mientras carga personas.
  • Castigos y amenazas si se niega a realizar trucos difíciles para cualquier elefante, especialmente para una de edad avanzada con signos de problemas crónicos en los pies y las articulaciones.

Viola tiene edad suficiente para ser bisabuela. Presenta signos de dolor e inflamación en los pies, problemas en las rodillas y otras afecciones, probablemente derivadas de su larga y triste vida en el circo.

Por favor, pide respetuosamente a los propietarios que pongan fin a todo uso de animales y que envíen a Viola y a los demás elefantes a santuarios acreditados.

Actúa por Viola