12 Cosas Que Lolita Quisiera Que Supieran Los Que Visitan Miami Seaquarium

Hace 50 años, la orca Lolita fue violentamente apartada de su familia y sacada del océano cuando apenas tenía 4 años. El resto de su vida ha sido una pesadilla en el Miami Seaquarium, mientras que su manada familiar sigue nadando libremente en el océano, protegida por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.

© Terrell C. Newby, Ph.D.

En una demanda interpuesta por PETA y otros, el Miami Seaquarium determinó que todos sus registros acerca de la salud y comportamiento de Lolita eran confidenciales y luchó por mantenerlos ocultos al público, pero el juez no accedió a que todos los documentos judiciales permanecieran confidenciales.

Esto es lo que el Miami Seaquarium trató de ocultar al público:

  1. Lolita vive en el tanque para orcas más pequeño del mundo.

Durante los 50 años que ha vivido encerrada en el tanque para orcas más pequeño del mundo, no ha podido sumergirse, nadar distancias significativas ni sentir las corrientes oceánicas.

© Terrell C. Newby, Ph.D.

Está confinada en un espacio que, en su mayor dimensión, representa solo cuatro veces la longitud de su cuerpo. En su parte más profunda, el tanque solo tiene 20 pies y solo 12 pies en muchos otros, siendo una experiencia absolutamente fatal para un mamífero que nadaría hasta 140 millas diarias y se sumergiría miles de pies en el océano. No puede hacer otra cosa que  nadar en círculos sin fin o flotar lánguidamente.

© Orca Network

  1. A veces, el espacio de Lolita se hace incluso más pequeño.

Según los registros del Miami Seaquarium, el nivel del agua del tanque suele disminuir y Lolita queda a una profundidad aún menor. En un momento, la profundidad máxima del tanque llegó a ser de solo 11 pies.

El tanque de Lolita históricamente pequeño contiene una plataforma de concreto alrededor de la cual debe nadar para acceder a la parte trasera del recinto. Y ni siquiera tiene acceso a esta área trasera en todo momento, ya que las puertas a ambos lados de la plataforma a menudo están cerradas.

  1. Los delfines la atacan.

Lolita es incompatible con los delfines confinados con ella y la lastiman con frecuencia. Habitualmente se comportan como un “rastrillo”, raspándole la piel con los dientes. Los registros muestran que los delfines la lastimaron así al menos 52 veces en 2015, a veces tan gravemente que aparentemente necesitaba recibir antibióticos para prevenir infecciones. También se documentó muchas veces que parecía ansiosa o agitada.

Ingrid N. Visser, Ph.D.

  1. Lolita ha tenido problemas oculares durante décadas.

En la década de 1980, le diagnosticaron un pterigión en el ojo derecho, que causa inflamación, sensación de cuerpo extraño (sensación de tener algo en el ojo), lagrimeo y picazón. Esta condición puede alterar significativamente la función visual y se ve agravada por la radiación ultravioleta de la luz solar, contra la cual Lolita no tiene protección. El uso diario de gotas para los ojos y gotas con esteroides ocasionales sugiere que sus ojos están constantemente irritados y se ha documentado en muchas ocasiones que cierra uno o ambos ojos durante los espectáculos.

  1. La falta de sombra le quema la piel.

Los registros muestran que Lolita tiene la piel seca, arrugada y agrietada, probablemente por su exposición constante a la radiación solar y la falta total de sombra durante los momentos del día en que el sol es más fuerte. Un ex entrenador incluso afirmó que la piel de Lolita a menudo se agrietaba y sangraba. En la naturaleza, las orcas pueden escapar de los rayos del sol sumergiéndose profundamente en el océano, una oportunidad que a Lolita se le niega en el Miami Seaquarium.

  1. Los entrenadores no le brindan un enriquecimiento ambiental adecuado.

En un año reciente, Lolita solo recibió cuatro “juguetes” para entretenerse: un traje de neopreno, hielo, una manguera y una pelota. La mayoría de las veces, le dieron solo uno o dos de estos artículos. Lamentablemente, son inadecuados por una semana, y mucho más para todo un año. Las orcas son animales extremadamente inteligentes y complejos y este evidente desprecio por el bienestar de Lolita es pura negligencia.

Ingrid N. Visser, Ph.D.

  1. Los entrenadores no crearon ni mantuvieron una relación significativa con Lolita.

De todas las sesiones grabadas en el período de un año, solo se documentaron 243 sesiones de juego. Y sólo se registraron 138 sesiones de “interrelación”, donde no se requiere que Lolita actúe: el número más bajo de todas las categorías documentadas, a pesar de ser la más importante, según el manual de entrenamiento del Miami Seaquarium. 

  1. La administración de fármacos es común.

A Lolita le administraron antibióticos, antimicóticos, analgésicos (incluidos narcóticos), esteroides, hormonas y antiácidos para tratar úlceras. Muchas veces, le administraron medicamentos sin ninguna evidencia clínica de que fueran necesarios, como un antiácido cuando se estaban realizando trabajos de reparación en el área que rodea su tanque o en preparación para “la temporada alta”. Los registros muestran que le administraron al menos un medicamento prácticamente todos los días. Solamente la gran cantidad de medicamentos que le administran indica que no está sana. Todo el tratamiento que recibe es para las dolencias ocasionadas por su cautiverio.

  1. Le taladraron los dientes.

Lolita, como muchas orcas en cautiverio, frustradas y desesperadas por escapar, ha desarrollado un daño permanente en sus dientes, probablemente por roer los lados y las puertas del tanque. Los veterinarios de mamíferos marinos recomiendan evitar cortar y taladrar deliberadamente los dientes para exponer la cavidad pulpar, pero eso no impidió que el Miami Seaquarium taladrara los sensibles dientes de Lolita más de una docena de veces, exponiendo probablemente el tejido nervioso y causándole un fuerte dolor.

© Ingrid N. Visser, Ph.D.

  1. El espectáculo debe continuar

A pesar del deterioro de la salud y el comportamiento neurótico de Lolita, el Miami Seaquarium sigue montando un espectáculo tras otro con su lucrativa estrella. A veces, se ve obligada a actuar dos o tres veces al día, y hubo varios casos en los que se realizaron espectáculos a pesar de que no podía mantener los ojos abiertos o se la había sometido recientemente a procedimientos invasivos.

 11. El entorno le causa angustia.

A menudo, Lolita muestra signos de angustia y frustración en forma de acciones hacia los entrenadores, que se reconocen como precursores de la conducta agresiva. La larga lista en los registros de comportamiento animal del Miami Seaquarium abarca casi todas las señales de advertencia, incluidas sacudidas de cabeza, cuerpo tenso, boca abierta, golpes con las aletas caudales (cola) o aletas pectorales, chasquido de mandíbulas, ojos muy abiertos, ignorancia de señales, vocalizaciones inusuales, evitación, hundimiento bajo la superficie y movimientos lentos y premeditados.

Se ha documentado que Lolita tiene rasguños, marcas de raspones, raspones, ampollas, roces, cortadas, golpes, mordeduras, moretones, grietas, llagas, arrugas, abrasiones, decoloraciones y más.

  1. Está enloqueciendo.

Como ocurre con muchos animales cautivos, Lolita muestra signos de “zoochosis” (comportamiento obsesivo y repetitivo). Los patrones de nado y frotamiento contra las paredes del tanque (sus entrenadores documentaron varios cientos de veces los roces en varias partes del cuerpo, incluso “en todo su cuerpo”) son dos ejemplos de ese comportamiento que muestra a un animal cuya vida es completamente antinatural y gira sólo en torno a ser alimentado.

Lolita merece algo mejor que esto. ¿No la vas a ayudar?

¡AYUDA A LIBERAR A LOLITA, LA ORCA MÁS SOLITARIA DEL MUNDO!