El Centro Nacional de Investigación de Primates de Washington (WaNPRC, por sus siglas en inglés) es un fracaso financiado con fondos públicos, en todos los niveles.
Una y otra vez, los monos escapan, mueren por causas evitables y sufren incluso cuando no son parte de un experimento. ¿La razón? Personal torpe, mandos incompetentes y una cultura arraigada de desprecio por la integridad científica en esta instalación operada por la Universidad de Washington.
Este horror se ha prolongado por seis décadas. El resultado: montones de cuerpos de monos y una factura de miles de millones que pagan los contribuyentes. PETA necesita tu ayuda para cerrarlo.
Crueldad y caos
En la última década, el WaNPRC ha violado la Ley federal de Bienestar Animal más de dos docenas de veces y los inspectores han registrado jaulas rotas, alojamientos inseguros y animales sobredosificados, entre otras atrocidades.
Los monos en el centro se han asfixiado, han muerto de inanición, se han atragantado con su propio vómito, han sido mutilados por otros monos estresados, les han destrozado las extremidades, han fallecido por enfermedades diarreicas y más.
Los experimentadores incumplen protocolos de forma reiterada: inyectan monos con dosis peligrosas de fármacos, los reutilizan demasiadas veces y los infectan con cepas de virus equivocadas. La experimentadora del WaNPRC, Fritzie Arce-McShane, bombardeó a un mono anciano con tanta radiación no autorizada que su cuerpo colapsó. Sufrió durante semanas con dolorosos síntomas de envenenamiento por radiación antes de ser asesinado.
Los líderes del centro tampoco se salvan. En 2021, nombraron directora a la experimentadora Michele Basso pese a un largo historial de cirugías fallidas en monos, conflictos repetidos con veterinarios y falta de supervisión. Basso fue destituida en 2024 tras la presión de PETA, pero las violaciones al bienestar animal han continuado bajo la dirección de su reemplazo.
La negligencia del WaNPRC cruza fronteras estatales. Su colonia de reproducción de monos, que opera en una zona “gris” regulatoria en tierras tribales en Arizona, presenta una infraestructura precaria y contaminada y una falta permanente de personal, dejando a más de 400 monos globalmente amenazados en manos de muy pocos veterinarios.

¡Ciérrenlo!
Únete a los miles de simpatizantes de PETA que exigen el cierre inmediato del WaNPRC y la liberación de los monos en santuarios apropiados para que vivan sus vidas con la seguridad y la dignidad que merecen. Por favor, envía comentarios amables a los funcionarios de la Universidad de Washington copiando y pegando estas direcciones de correo electrónico en el campo de “Destinatario” en tu correo electrónico:
[email protected]; [email protected]
No dudes en utilizar nuestra carta de muestra, pero recuerda que utilizar tus propias palabras siempre será más efectivo.
Después, por favor, da un paso más y llama a la Junta de Regentes de la UW al 206-543-1633. Deja un mensaje instándoles amablemente a cerrar el WaNPRC. No dudes en utilizar nuestros puntos de discusión:
- Cierren el cruel centro de investigación de primates de la UW.
- Torturar a seres vivos está mal y los monos no existen para ser utilizados en experimentos.
- Destine recursos de la experimentación con primates hacia la investigación de vanguardia, relevante para el ser humano y sin animales.
- Retiren a los primates a santuarios de renombre y dénles la vida que tanto merecen.


