La Iditarod 2026: Muerte, perros “perdidos”, neumonía y más

Narices y orejas congeladas por el frío extremo, condiciones heladas que hacen que sus pies heridos y sangrantes resbalen sobre el hielo, y ser obligados a correr hasta el colapso es todo lo que les espera a los perros en la Iditarod 2026.

Resumen breve del mortal Iditarod 2026

Como en las carreras anteriores, la Iditarod 2026 dejó un rastro de sufrimiento a su paso. Charley, una perrita de cuatro años, murió después de que un musher la obligara a correr más de 1600 kilómetros en condiciones extremas. Varios perros del equipo del musher Jason Mackey desarrollaron neumonía. El musher de la expedición Thomas Waerner se retiró de la carrera después de que varios perros presentaran signos de traqueobronquitis infecciosa canina, una infección respiratoria altamente contagiosa. Otros mushers admitieron abiertamente que los virus circulaban entre los equipos que aún se empujaban por la ruta y, días después, Jody Potts-Joseph también se retiró debido a síntomas de traqueobronquitis infecciosa canina en los perros. El musher Jeff Deeter hizo que un perro con problemas conocidos de cuello, hombros y costillas continuara compitiendo y otro perro presentó una dolorosa infección en la piel por condiciones climáticas extremas. La musher Jessie Royer aparentemente perdió a su equipo de perros en tres ocasiones separadas antes de empujarlos a continuar. Más de 180 perros fueron retirados de la ruta, incluido uno al que le arrancaron la garra mientras corría, lo que provocó que salpicara sangre “por todas partes”… y el musher ni siquiera lo notó al principio.

El musher Jessie Holmes, “ganador” de la Iditarod 2026, es conocido por dejar perros encadenados afuera y por prácticas de entrenamiento crueles. Cuatro de sus perros fueron retirados de la carrera, lo que obligó a los restantes a esforzarse aún más para arrastrarlo hasta la meta. Estos incidentes son solo la punta del iceberg.

Para evitar que más perros sufran y mueran, PETA pide la cancelación permanente de la Iditarod y que sus patrocinadores restantes reconsideren su relación futura con la misma. Manifestantes de PETA están presentes en Alaska, así que estén atentos a las actualizaciones de última hora de la Iditarod 2026:

Sigue leyendo para conocer la historia completa de la Iditarod 2026.

Actualización (18 de marzo de 2026): PETA recuerda a los patrocinadores del Iditarod que no hay ningún “ganador” en el Iditarod, solo perros sufriendo

Después de que la musher Jessie Holmes terminó la Iditarod 2026, PETA hizo un llamado a los patrocinadores de la Iditarod para que cortaran los lazos con la carrera de inmediato. PETA está enviando a cada patrocinador nuevas imágenes de video tomadas por testigos que muestran a los perros usados en la carrera de este año entrando en pánico: perros temblando, llorando y rogando que los saquen del frío; manejadores arrastrando perros por el cuello y metiéndolos en minúsculas cajas para su transporte; e incluso a un perro con una herida en el costado.

Importantes patrocinadores, incluidos Alaska Airlines, Chrysler, Coca-Cola, ExxonMobil, Jack Daniel’s y Wells Fargo, ya retiraron su apoyo a la carrera luego de que PETA les mostrara cómo los perros sufren y mueren en el Iditarod.

Actualización (17 de marzo de 2026): otro perro murió en la Iditarod

La musher Mille Porsild obligó a Charley, de 4 años, a competir; murió en la pista de la Iditarod después de correr más de 1250 kilómetros agotadores en condiciones extremas. Charley formaba parte de un equipo que ya estaba al límite: Porsild había retirado antes a dos perros, que había llevado más allá der sus límites, obligando a los perros restantes a realizar un esfuerzo aún mayor.

Actualización (16 de marzo, 2026): Multimillonario noruego —que compró su lugar— es el primero en cruzar la meta a costa de los perros

Kjell Røkke, un multimillonario noruego que le pagó al menos $300 000 al Iditarod para participar, fue el primero en cruzar la meta. Cada kilómetro significó peligro y sufrimiento para los perros que tiraban de su trineo, y la única “recompensa” que recibirán al volver a casa será seguir encadenados en la nieve.

Como participante no competitivo, le permitieron cambiar perros durante la carrera; no estuvo sujeto al número mínimo y máximo de perros exigidos, ni tuvo que cumplir con los descansos obligatorios requeridos a otros competidores. El compañero de expedición de Røkke, Thomas Waerner, abandonó la carrera ayer luego de que varios perros a los que obligó a competir presentaron síntomas de traqueobronquitis infecciosa canina. Varios mushers más han admitido que hay virus en circulación que afectan a los perros, incluidos algunos que siguen siendo forzados a correr. Los estudios han demostrado que las carreras de larga distancia a menudo obligan a los perros a seguir corriendo incluso cuando están enfermos.

Al final, los perros pagaron el precio de la “expedición” de Kjell Røkke, quien los obligó a correr cientos de kilómetros en una carrera brutal y mortal que ya ha provocado la muerte de más de 150 perros. PETA le pide a Røkke que use su fortuna para ayudar —no para lastimar— a los perros, y les pide a los pocos simpatizantes que le quedan a la Iditarod que se pregunten por qué consideran entretenido un evento de sufrimiento y muerte para los perros.

Actualización (13 de marzo de 2026): Un arma que falla, neumonía y más de 70 perros retirados de la carrera

A medida que avanza la Iditarod 2026, suceden más tormentos para los perros obligados a correr en condiciones extremas.

  • Más de 70 perros han sido retirados de la carrera hasta el momento, lo que supone un mayor esfuerzo para los perros que aún siguen en la ruta. 
  • Varios perros del equipo del musher Jason Mackey desarrollaron neumonía. Sobre la situación, Mackey supuestamente comentó: “Es lo que hay, así es la Iditarod”. Cuando los mushers llevan a sus perros más allá de sus límites con vientos fuertes y temperaturas bajo cero, la neumonía es común. La causa principal de muerte de los perros en la carrera es la neumonía por aspiración, provocada por inhalar su propio vómito.
  • La musher Jody Potts-Joseph supuestamente intentó dispararle a un bisonte. El animal estaba tranquilamente en su territorio cuando el equipo se topó con él. Como los bisontes son animales muy protectores, el encuentro podría haber provocado que los perros resultaran heridos o murieran en un ataque; otro ejemplo de cómo la Iditarod pone a los animales en grave riesgo. La musher afirma que su arma se atascó y no disparó, pero sí le arrojó palos al bisonte.

Actualización (11 de marzo de 2026): Fuertes vientos, manoplas resbaladizas y unos 50 perros retirados de la carrera

La Iditarod 2026 acaba de comenzar, pero el caos y el sufrimiento ya se están acumulando en la ruta. Hasta ahora:

  • Unos 50 perros han sido retirados de la carrera, incluido uno al que aparentemente se le rompió una uña mientras corría, haciendo que salpicara sangre “por todas partes”. El musher declaró que ni siquiera se dio cuenta al principio. Los cientos de perros que quedan son obligados a trabajar más duro, arrastrando trineos por terrenos peligrosos y en condiciones climáticas adversas.
  • La musher Jaye Foucher abandonó la carrera después de describir un tramo brutaldel senderocon vientos de más de 100 km/h y marcadores derribados por el viento, condiciones tan extremas que golpearon a los perros y destruyeron el equipo. “Ese tramo en particular del sendero realmente nos golpeó duro. Golpeó mis trineos, golpeó a los perros, me golpeó a mí… No sé con qué fuerza sopla [el viento], pero supongo que es de más de 100 kilómetros por hora. Muchos marcadores fueron derribados, así que seguimos saltándonos los giros… Los perros también quedaron bastante agotados después de este recorrido”. –Jaye Foucher
  • Según informes,la musher Jessie Royer perdió todo su equipo de perros en tres ocasiones. Atribuyó uno de los incidentes a un par de mitones nuevos que, según dijo, le dificultaban sujetar el trineo. En otro momento, sufrió una caída tan fuerte mientras descendía una pendiente que se le salió un lente de contacto, lo que la obligó a caminar “quizás un kilómetro y medio” en busca de los perros. Después de encontrarlos por fin, volvió a perderlos casi de inmediato hasta que logró que el perro guía se detuviera y luego los obligó a seguir corriendo en la carrera.

Actualización (6 de marzo de 2026): La propia “muerte” se une a los manifestantes de PETA en la Gala del Banquete de Mushers

Los asistentes a la Iditarod se encontraron cara a cara con el espectro de la muerte en la carrera de este año, cuando simpatizantes de PETA, vestidos como la Parca y portando guadañas, se congregaron en el Banquete de Mushers.

El escalofriante espectáculo continuó en el Hotel Wildbirch, sede oficial de la carrera en Anchorage, el viernes; en el Inicio Ceremonial de la Iditarod en el centro de Anchorage, el sábado; y en el Reinicio Oficial en Willow, el domingo, donde enormes figuras de la Parca con guadañas se alzaron sobre la multitud.

Las parcas eran como un recordatorio, inquietante pero necesario, para los mushers y el público de que la muerte y el sufrimiento constante acechan a los perros obligados a correr en la Iditarod.

El legado de una de las carreras más crueles del mundo

Desde su inicio, la carrera ha provocado la muerte de más de 150 perros, sin contar los que han fallecido encadenados al aire libre durante la temporada baja. Casi cada año, se suman más perros al total de muertes. A pesar de contar con la participación de solo 33 mushers, el menor número de competidores en la historia de la carrera, el sufrimiento no faltó en la Iditarod del año pasado.

Durante la carrera mortal de 2025, más de 180 perros fueron retirados de la pista por agotamiento, enfermedades, lesiones u otras causas, lo que obligó a los perros restantes a esforzarse aún más para tirar de los mushers. Entre estos perros están:

  • Ventana, una perrita que murió tras ser obligada a correr 480 kilómetros durante la última etapa de su embarazo.
  • Hank, un perro que cayó a través del hielo de un río helado, fue arrastrado por el resto de los perros porque el musher no se detuvo.
  • Jett, un perro que se desplomó en la pista y requirió atención veterinaria de emergencia después de ser trasladado a un puesto de control dentro de una bolsa en el trineo. La transmisión en vivo de la Iditarod silenció el audio y desvió la cámara cuando el equipo se acercaba, y luego mintió descaradamente al afirmar que todos los perros gozaban “de buena salud”.

Hasta la mitad de los perros que comienzan la carrera no la terminan debido a enfermedades, lesiones, agotamiento y otros problemas. La causa principal de la muerte es la neumonía por aspiración, que ocurre cuando los perros inhalan su propio vómito.

El sufrimiento de los perros sobrevivientes no termina cuando la carrera acaba: un nuevo informe técnico elaborado por PETA presenta pruebas contundentes sobre los devastadores efectos de las carreras de resistencia de larga distancia en la salud de los perros, incluidos problemas cardíacos, daño muscular, lesiones estomacales e inflamación crónica. Aun así, los perros son obligados a correr incluso cuando están lesionados o enfermos.

El número de muertos en el Iditarod seguirá aumentando hasta que la carrera termine

Conoce más sobre la letal industria de los trineos tirados por perros al ver el galardonado documental Sled Dogs, disponible en Prime Video y Plex.

Ver el documental Sled Dogs

Los patrocinadores restantes del Iditarod deberían avergonzarse de la sangre en sus manos. Ayúdanos a alzar la voz por los perros y pídeles a los patrocinadores restantes de la Iditarod que reconsideren su apoyo a esta carrera cruel.

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