La Ciudad de México Debería Seguir el Ejemplo de Quintana Roo, Sinaloa y Guerrero: Prohíban las Corridas de Toros YA

En México, la oposición pública a la práctica de asesinar a puñaladas a los toros en una plaza de toros es cada vez mayor. Los estados mexicanos de Coahuila, Guerrero, Quintana Roo, Sinaloa y Sonora ya prohibieron este horroroso “deporte” sangriento. Muchos argumentan, con razón, que este asesinato no es defendible bajo el pretexto de “cultura”.

En diciembre de 2021, una comisión de bienestar animal en la Ciudad de México aprobó un proyecto de ley para prohibir el sangriento espectáculo en la ciudad.

“La tauromaquia no debe verse como un arte… un arte no puede sacrificar un animal vivo que tiene sentimientos”.

– Norberto Ascencio Solís, legislador.

PETA Latino, Animal Heroes y otros activistas por los derechos de los animales salieron a las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México para protestar contra las corridas de toros e instaron a los legisladores a apoyar la prohibición de la arcaica y violenta forma de entretenimiento.

Los activistas por los derechos de los animales y las personas compasivas de todo el mundo están pidiendo que se prohíba este horrible espectáculo en la capital del país para poner fin a la violencia, la muerte y el derramamiento de sangre. Así que, pensamos en recopilar algunas cifras y hechos para que veas cuántos animales son usados, maltratados ​​y asesinados en nombre del entretenimiento, cuántas personas en la capital y el país se oponen a este evento arcaico, y el poco apoyo que tiene en 2022, sin mencionar las muchas lesiones que los humanos sufren por este espectáculo sin sentido.

Miles de animales asesinados para entretenimiento

Hay más de 200 plazas de toros en México, y un promedio de 800 eventos relacionados con las corridas de toros que se llevan a cabo cada año.

Se asume que, en cada uno de estos eventos relacionados con la tauromaquia, habrá al menos una corrida de toros (un animal asesinado), aunque generalmente hay alrededor de 3-4 corridas de toros por evento. Eso es un mínimo de 800 seres sintientes que fueron maltratados, atormentados y que finalmente sufrieron una muerte lenta, y si tomamos en cuenta las corridas de toros de “apertura” en estos eventos, estamos viendo más de 2.000 animales criados y asesinados solo para el entretenimiento humano.

La plaza de toros más grande del mundo presenta… ¡conciertos!

La Plaza de Toros de la Ciudad de México es la plaza de toros más grande del mundo, con una capacidad de hasta 45.000 personas. Sin embargo, este enorme lugar ha sido usado para otros fines en los últimos años, en parte debido a los confinamientos por COVID y a la disminución de los eventos taurinos y de la asistencia a los mismos.

En los últimos años, la Plaza ha presentado eventos modernos que están en línea con los tiempos actuales, como conciertos, peleas de boxeo y otras formas de entretenimiento que involucran a seres humanos que eligen actuar, entonces, ¿por qué no adoptarla a los nuevos tiempos y usarla siempre para otros fines?

La gente de la CDMX está en contra de este cruel espectáculo

El 80% de los eventos taurinos del país se desarrollan en pueblos, no en la ciudad. Y en una encuesta de 2019, el 73% de los mexicanos dijo que considera los espectáculos taurinos como “actos de crueldad contra los animales”, mientras que solo el 25% los considera “arte y tradición”. Además, el 85% de los encuestados se opusieron a las corridas de toros.

Apoya la prohibición

La Ciudad de México debería omitir el discurso arcaico que, una y otra vez, asocia la palabra “cultura” con la industria taurina.

Cada año, miles de toros mueren en corridas de toros, un término inexacto para los eventos en los que hay muy poca competencia entre un matador que empuña una espada y un torero confundido, psicológicamente atormentado y físicamente debilitado.

Según un matador, algunos de los mejores toreros pueden “pedir a los criadores que seleccionen deliberadamente toros plácidos…. Es la única forma de mantener tu energía durante la temporada”.

Masacre ritualista

A veces, incluso antes de entrar al ruedo, el toro es apuñalado en la espalda con un arpón llamado divisa. Una vez en la arena, es sometido a tres fases de tortura. Durante la primera fase, llamada “tercio de varas”, los picadores a caballo clavan lanzas en el lomo del toro asustado y retuercen las lanzas para asegurar la máxima pérdida de sangre.

Después de que la pérdida de sangre ha debilitado al toro, aparece el matador y después de usar su capa y espada para provocar algunas embestidas exhaustas del animal moribundo, el matador intenta dar el golpe mortal con su espada apuntando a la aorta y los pulmones del toro, y si falla, apuñalará al toro colapsado con otras armas, como dagas, para cortarle la médula espinal.

Si el público está contento con el matador, al toro le cortan las orejas y el rabo y los presentan como “trofeos”. Unos minutos más tarde, otro toro entra en la arena y el ciclo sádico comienza otra vez.

Qué puedes hacer

Si vives en la Ciudad de México, o en cualquier otro estado mexicano que todavía permite las corridas de toros, ¡escríbeles a tus legisladores y pídeles que apoyen la prohibición! Firma el compromiso de PETA Latino de nunca asistir a una corrida de toros y compártelo con tus amigos y familiares.

ACTÚA POR LOS TOROS