Cómo puedes ayudar a las langostas en los supermercados

Imagina que te arrancan de tu hogar y pasas semanas o incluso meses atrapado en una caja de cristal abarrotada, sin posibilidad de escapar, rodeado de desconocidos amontonados sobre ti. Esa es la realidad de las langostas en los supermercados. Esto es lo que puedes hacer para ayudar a estos crustáceos en peligro.

¿Qué les sucede a las langostas vivas que ves en los supermercados?

Las langostas pueden vivir más de 150 años. En la naturaleza, exploran su entorno, recorren hasta 160 kilómetros al año y se comunican entre sí mediante señales complejas. Sin embargo, cada año, decenas de millones de langostas son capturadas y sacadas de sus hogares en el océano para venderlas, hervirlas vivas y consumirlas.

Ninguna langosta existe para terminar en el plato de alguien.

American Lobster... | Derek Keats | CC by 2.0

En lugar de recorrer vastas extensiones del océano, las langostas en los supermercados padecen estrés crónico, bajos niveles de oxígeno y una muerte prolongada y agónica que sienten con intensidad porque sus cuerpos no pueden entrar en estado de shock.

Un testigo de PETA documentó que unos trabajadores de un matadero de Linda Bean’s Maine Lobster les arrancaban las piernas a langostas y cangrejos vivos; les arrancaban la cabeza, los ensartaban en clavos, los arrojaban al agua hirviendo y cometían otros actos de extrema crueldad.

Cuando las arrojan al agua hirviendo, las langostas agitan sus cuerpos, intentando escapar desesperadamente.

Biólogos marinos coinciden en que no existe una forma humanitaria de matar a estos individuos sensibles.

¿Qué deberías hacer si ves langostas vivas en un supermercado?

Si encuentras langostas vivas confinadas en tanques, alzar la voz puede marcar la diferencia. Para ayudar a las langostas en los supermercados:

  • Habla con el dueño o el gerente. Hazle saber, de forma respetuosa pero firme, que confinar a los animales en un tanque y luego hervirlos vivos es extremadamente cruel. Si el establecimiento está dispuesto a entregarte los animales (sin reemplazarlos), contacta a PETA para obtener orientación.

Puedes adaptar el siguiente mensaje cuando hables o envíes un correo electrónico a la gerencia de la tienda:

“Me preocupan las langostas vivas que mantiene en su tienda. Muchas personas se sienten perturbadas al ver estos tanques porque saben que las langostas son animales inteligentes y sensibles que sufren por el estrés y el hacinamiento, y sienten dolor cuando las hierven vivas. Por favor, dejen de vender langostas vivas”.

Solicita la tarjeta o el correo electrónico del gerente y envía un correo de seguimiento con más información y videos. Pide a tus amigos y familiares que también contacten al negocio.

  • Si un tanque está excesivamente abarrotado o si ves langostas o cangrejos muertos, presenta una queja ante el departamento de salud de la ciudad o del condado.
  • Escribe cartas a los editores de publicaciones locales para explicar que todos los animales merecen nuestra consideración. Consulta la Guía de PETA con consejos para redactar cartas.
  • Reparte folletos gratuitos sobre la vida marina cerca de supermercados o restaurantes que vendan langostas vivas.

Actúa hoy por las langostas

Cada langosta en un tanque de un supermercado es un individuo arrancado del océano, privado de libertad y condenado a una muerte dolorosa. Al alzar la voz, documentar la negligencia y educar a otros, puedes ayudar a las langostas vivas en los supermercados y convencer a más empresas de dejar de explotar a los animales marinos que quieren vivir.

ACTÚA POR LAS LANGOSTAS