¡Victoria! UW-Madison pone fin a doloroso experimento de sueño tras llamado de PETA

Actualización (26 de junio de 2024): ¡Victoria! Después de escuchar a PETA y a miles de simpatizantes como tú, un experimento de sueño sin sentido con monos tití en la Universidad de Wisconsin-Madison ha llegado a su fin. En la espantosa prueba coordinada por la experimentadora Agnès Lacreuse de la Universidad de Massachusetts-Amherst, los experimentadores de UW-Madison planearon someter repetidamente hasta a dos docenas de monos con sonidos tan fuertes como una cortadora de césped para impedirles dormir por hasta 24 noches, un procedimiento tan cruel que obtuvo la más alta clasificación de dolor posible. Los registros obtenidos por PETA muestran que al final se usaron seis monos en la prueba, la cual cesó tras una noche de tormento.

No podríamos haber logrado esta victoria sin tu poderosa voz. Por favor, usa tu considerable persuasión para salvar a más titíes de Lacreuse pidiéndole a la Universidad de Massachusetts-Amherst que cierre su laboratorio de inmediato:

AYUDA A MÁS TITÍES

Publicación original:
Se está acabando el tiempo para evitar que pequeños monos titíes sean usados en un depravado estudio sobre privación de sueño que unos experimentadores de la Universidad de Wisconsin-Madison podrían empezar en cualquier momento¡Se necesita tu ayuda urgentemente para detener esto!

Los experimentadores planean bombardear a los titíes con sonidos tan fuertes como los de una cortadora de césped durante seis minutos cada 15 minutos durante toda la noche, tres noches a la semana, por un máximo de dos meses. El experimento es tan cruel que obtuvo la categoría más alta en la clasificación del dolor.

PETA le ha pedido a la agencia federal que le retire el financiamiento, y presentamos una queja ante el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Pero parece que está previsto que el experimento empiece de todas formas. Tú puedes ayudar a detenerlo.

Los detalles

Cada 15 minutos durante la noche, los experimentadores planean bombardear a los monos durante seis minutos con ruidos tan fuertes como los de una cortadora de césped. Los monos se despertarían sobresaltados hasta unas 46 veces durante la noche por tres noches consecutivas. Más detalles están disponibles aquí.

Este experimento no agregaría conocimientos sobre la materia. Numerosos estudios ya han examinado los efectos de la privación de sueño en voluntarios humanos, y todos ellos se completaron sin generar cadáveres de monos.

De mal en peor

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento financió el experimento hace dos años, cuando originalmente estaba previsto que se llevara a cabo en el laboratorio de la famosa experimentadora Agnès Lacreuse de la Universidad de Massachusetts-Amherst. Ha estado suspendido, pero ahora los experimentadores están a punto de empezar esta crueldad, ¡y necesitamos tu ayuda para salvar a los titíes!

Ricki Colman es la experimentadora de UW-Madison a cargo de esta atrocidad. Convenientemente para ella, también es la jefa del comité de supervisión animal de la universidad, que votó para aprobar el proyecto que ella quiere realizar, votación que probablemente viola una serie de regulaciones federales.