¡Victoria! Campaña de PETA cierra el cruel laboratorio con titíes en UMass

¡VICTORIA! En otra enorme victoria para los animales, años de presión sostenida por parte de PETA se ha cerrado el laboratorio de Agnès Lacreuse en la Universidad de Massachusetts-Amherst, poniendo fin a casi tres décadas de experimentos crueles y mortales en titíes.

© iStock.com/R.M. Nunes

En UMass, Lacreuse dedicó más de diez años y más de 6 millones de fondos federales a realizar experimentos de menopausia con deficiencias científicas en titíes, una condición que los monos no pueden experimentar de forma natural. Un mensaje en el sitio web del laboratorio anunció su cierre.

PETA expuso los experimentos en 2021 y, desde entonces, ha librado una activa campaña con más de 160 000 simpatizantes que escribieron, persuadieron, protestaron, repartieron volantes y exigieron el fin de los crueles y desprovistos de fundamento científico de Lacreuse. En total, UMass recibió casi 1,4 millones de cartas de simpatizantes de PETA exigiendo el fin de los experimentos de Lacreuse. Activistas locales, como Western Massachusetts Animal Rights Advocates y como Compassionate Alliance for Nonhumans, ayudaron a mantener la presión.

La actriz Daisy Ridley, Cassandra Peterson (también conocida como Elvira, Mistress of the Dark) y la actriz Kate del Castillo exigieron el cierre del laboratorio. El actor Casey Affleck, originario de Massachusetts, y su madre, Chris Anne Boldt, ofrecieron una conferencia de prensa para exponer la inutilidad de los experimentos y pedir su fin.

Una perversión de la ciencia

El laboratorio de Lacreuse nunca produjo resultados significativos. Los experimentadores realizaron cirugías invasivas en titíes hembras, implantando electrodos en orificios que perforaron en sus cráneos, cortando sus cuellos y pasando electrodos desde el cuero cabelludo y el cuello hasta el abdomen.

Algunos titíes fueron atados con bridas a un dispositivo de sujeción para inmovilizarlos, introducidos en un cilindro de plástico atornillado y sometidos al ruido de una máquina de resonancia magnética. Es una experiencia aterradora y confusa.

En algunas pruebas, estos sensibles y sociables monos son dejados en confinamiento solitario (lo que funcionarios de las Naciones Unidas han comparado con la tortura cuando se aplica a humanos) solo para ver cómo reaccionan.

Pero como los titíes no pueden experimentar la menopausia de forma natural, Lacreuse tuvo que fingir que sí. Para imitar los sofocos, les colocó calentadores de manos.

Calentadores de manos.

Lo que ocurrió en el laboratorio de Lacreuse no era ciencia. Ni siquiera ganaría una cinta azul en una feria de ciencias de quinto grado.

Fue simplemente una obscenidad. Y ahora se acabó.

Qué puedes hacer

Únete a miles de simpatizantes de PETA que piden el cierre inmediato de los NPRC de Washington, Wisconsin y Oregón y la liberación de los monos en santuarios apropiados donde estarán seguros por el resto de sus vidas y serán tratados con la dignidad que merecen.

Cerremos las puertas de todos los NPRC