Daisy Ridley Confronta a UMass por los Crueles Experimentos en Titíes

Cuando la actriz de Star Wars, Daisy Ridley, se enteró de los experimentos invasivos en titíes de la Universidad de Massachusetts–Amherst (UMass) – que son intentos absurdos de estudiar la menopausia en humanos –, le escribió una carta urgente al rector de la universidad, criticando los experimentos y exigiéndole al instituto que use únicamente métodos de investigación sin animales.

Y como si Daisy ya no estuviera suficientemente enardecida, los experimentadores le pusieron el nombre de personajes queridos de Star Wars, incluyendo el suyo, Rey, a los titíes que torturaron y mataron. Pero a diferencia de su homónimo, esa tití no tuvo ninguna posibilidad de sobrevivir al lado oscuro.

Me horrorizó saber que pequeñas monas titíes están siendo lastimadas en grotescos experimentos sobre menopausia realizados en su universidad. Especialmente me entristece saber que estos animales han recibido nombres de personajes de Star Wars. Obviamente tengo una profunda conexión con esta saga, y me rompe el corazón escuchar que los nombres de Luke Skywalker, la princesa Leia y algunos otros personajes queridos ahora están asociados con semejante crueldad.

—Daisy Ridley

Otro mono, Anakin, fue inmovilizado en la cama de una máquina de resonancia magnética durante horas para que los experimentadores de UMass dirigidos por Agnès Lacreuse pudieran evaluar los efectos del envejecimiento en su cerebro. Lo sometieron a “pruebas cognitivas” hasta cinco días a la semana, quitándole su agua para obligarlo a cooperar y obtener después solo un pequeño sorbo de líquido. Tras años de estas pruebas aterradoras y desconcertantes, lo mataron.

Lacreuse lleva a cabo múltiples cirugías invasivas en titíes hembra. Implanta electrodos en agujeros que perfora en los cráneos de los animales. Luego abre sus cuellos y pasa los cables de los electrodos desde el cuero cabelludo y a través del cuello hasta el abdomen.

Las titíes no tienen menopausia, por lo que Lacreuse intenta simularla en las monas que explota. Por ejemplo, extirpa quirúrgicamente sus ovarios y luego les pone calentadores de manos a las monas para reproducir los sofocos; sí, calentadores de manos, como los que te pones en los guantes en enero. Somete a los vulnerables animales a estresantes pruebas de aislamiento social e imita la interrupción del sueño sometiéndolos a ruidos fuertes cada 15 minutos durante toda la noche. Esto no es ciencia. Sin embargo, el gobierno federal le ha dado a Lacreuse 4 millones de dólares de los contribuyentes para que juegue al científico.

Parece que UMass teme la justificada indignación que surgiría si los contribuyentes descubrieran lo que Lacreuse les está haciendo a estos nobles monos con su dinero, y su temor es tal, que parece que el instituto está dispuesto a infringir leyes de registros públicos para tratar de ocultar la verdad. Recientemente, PETA   para obligar a la universidad a publicar los registros que habíamos solicitado, que – en aparente violación a la Ley de Registros Públicos de Massachusetts – UMass no ha proporcionado en su totalidad hasta el presente.

Únete a Daisy para exigirle a UMass que descarte los primitivos y dolorosos experimentos en titíes

La visión supremacista de que los monos son artículos para ser criados, atormentados y desechados cuando se quiera, es inaceptable. En su carta, Daisy pide al rector de la universidad que tome la compasiva decisión de poner fin a los experimentos, liberar a los titíes en un santuario y dirigir los recursos hacia una ciencia superior, relevante para los humanos y libre de animales, y tú también puedes hacerlo:

¡ACTÚA AHORA!