Experimentadores de la UMass-Amherst Privan de Comida a los Pájaros y Dejan Ahogar a Ratones Bebés

«Hemos esclavizado al resto de la creación animal y hemos tratado tan mal a nuestros primos lejanos con pelaje y plumas que, sin duda, si fueran capaces de crear una religión, representarían al Diablo como un humano».

—William Ralph Inge, teólogo

Es una escena sacada de las páginas del Infierno de Dante: sufrimiento sin tregua, oscuridad constante e imposibilitad de escapar.

Pero los seres condenados a sufrir en este infierno de la vida real no son almas que expían sus pecados, son animales atrapados en los laboratorios de la Universidad de Massachusetts-Amherst (UMass).

Registros de la universidad obtenidos por PETA revelan horrores que difícilmente podrían competir con Lucifer si él mismo quemara el lugar.

En una violación de las normas del bienestar animal en 2018, ocho ratones (tres adultos y cinco bebés de solo un día de nacidos) se ahogaron cuando el agua de las goteras de un techo inundó sus jaulas. El agua de las goteras también empapó a los ratones en otras 15 jaulas. Ese mismo año, ocho pinzones cebra murieron de hambre después de que los trabajadores del laboratorio olvidaran poner comida en su jaula. El personal no pudo determinar por cuánto tiempo habían dejado a los pájaros sin comer.

Ratones en un laboratorio

En 2019, 25 peces cebra murieron por sobrecalentamiento del agua después de que un sistema de enfriamiento presentara una falla. Debido a que la UMass tampoco se aseguró de que un sensor en la habitación estuviera funcionando correctamente, los empleados del laboratorio no se percataron del aumento de la temperatura hasta que fue demasiado tarde.

Zebra Fish laboratories ... | Deror_avi | CC BY-SA 4.0
Pez cebra en un laboratorio

Y en un incidente en 2017, tan atroz que los demonios de la mano derecha del Diablo quedarían impresionados, los experimentadores no suministraron analgésicos necesarios a varios cientos de ratones (sí, leíste bien) que acababan de ser sometidos a una cirugía. Tanto por esta negligencia atroz, como por todas los demás, la UMass apenas fue sancionada.

Pero los experimentadores de la UMass seguramente hacen sonreír a Satanás, incluso cuando están siguiendo el protocolo aprobado. Considera, por ejemplo, el trauma infligido a los delicados monos titíes: los experimentadores extraen sus órganos sexuales, perforan agujeros en sus cráneos, pasan cables con electrodos a través de sus cuerpos, los sujetan con bridas para cables en dispositivos de inmovilización y, absurdamente, los calientan con calentadores de manos para reproducir los sofocos de la menopausia. El hecho de que los titíes no experimenten la menopausia naturalmente no ha detenido a la experimentadora principal Agnès Lacreuse, quien ha obtenido más de $3.8 millones provenientes de dinero impositivo ganado con esfuerzo por los contribuyentes, de realizar las pruebas irremediablemente crueles.

En UMass, los hámsteres tampoco se salvan.

Criados deliberadamente para desarrollar insuficiencia cardíaca temprana, dejan a los dóciles animales usados en un protocolo languidecer sin tratamiento para su condición agonizante y fatal. Algunos se vuelven tan débiles y letárgicos que no pueden alcanzar la comida ni el agua y son obligados a comer un “gel nutricional húmedo” del piso de la jaula.

En otras pruebas, los experimentadores dejan a los hámsteres en oscuridad constante por días o semanas, la cual interrumpen encendiendo luces o sacudiendo las jaulas de los animales para perturbar su ciclo del sueño repetidas veces y alterar su función cardíaca. Cuando los experimentadores terminan con ellos, los pequeños animales son asesinados.

No solo estos hámsteres viven en la oscuridad.

Mientras la UMass mantenga las puertas abiertas del pozo de la desesperación, al que llama laboratorios de animales, seguirá en la oscuridad moral y científica. Los científicos de PETA se reunieron previamente con la universidad para poner fin a algunos de sus experimentos más diabólicos, crueles e inútiles, específicamente los realizados en primates, incluidos los monstruosos experimentos en titíes de Lacreuse, pero la universidad ha rechazado nuestros intentos de seguir conversando. Únete a PETA para ayudar a la UMass a entender lo obvio:

INSTA A LA UMASS A SALIR DE LA OSCURIDAD