Imitador de Bob Baffert se Cuela en la Ceremonia del Racing Hall of Fame

El desprestigiado entrenador de caballos purasangre, “Bob Baffert”, –en realidad, un imitador enviado por PETA– se coló hoy en la ceremonia de iniciación en el Museo Nacional y Salón de la Fama de la hípica en Saratoga Springs, Nueva York para defenderse de los simpatizantes de PETA que estaban ahí para pedir que lo retiraran del museo.

El impostor de PETA llevó consigo algunas de las herramientas del entrenador para entretener a los asistentes con algunas de las excusas clásicas de Baffert: un bagel de semillas de amapola (porque una vez afirmó que la morfina hallada en el organismo de uno de sus caballos provenía del bagel que un empleado del establo estaba comiendo) y una jeringa enorme, apropiada, porque ha acumulado más de 30 infracciones por fármacos en sus años como entrenador de purasangres.

Dentro del Salón de la Fama de la Hípica, un caballo entrenado por Baffert, American Pharoah, era admitido. PETA mencionó que este ganador de la Triple Corona fue azotado más de 30 veces en la recta final del Kentucky Derby de 2015. Otro caballo entrenado por Baffert, Medina Spirit, puede quedar descalificado del Derby de este año por una sanción por fármacos.

PETA está exigiendo que Baffert sea retirado, sin ceremonia alguna, del Salón de la Fama de la Hípica, dado que 74 caballos han muerto bajo su cuidado en California desde el año 2000. “¡Pero yo soy la verdadera víctima!” se quejó el imitador de Baffert. “El Salón de la Fama de la Hípica está lleno de entrenadores infractores de suministro de fármacos! ¿Por qué solo me atacan a mi?”. Aquí están algunos de esos entrenadores:

Steven Asmussen

En 2014, dos años antes de que Steven Asmussen fuera admitido en el Salón de la Fama de la Hípica, una investigación de PETA reveló el agresivo régimen de fármacos y los “tratamientos” para mejorar el rendimiento que se administraban a los caballos en el establo del entrenador en Nueva York. Para acelerar el metabolismo de los caballos, los trabajadores administraban de manera imprudentemente el fármaco Lasix, un medicamento para la tiroides, que deshidrata a los animales para que pierdan peso y corran más rápido. También les suministraban relajantes musculares, sedantes y otros potentes productos farmacéuticos (a veces incluso cuando los animales no presentaban síntomas aparentes).

Los caballos tenían múltiples cicatrices en las piernas por haber sido quemados con nitrógeno líquido –un proceso llamado quemadura por congelación– y otras sustancias químicas “abrasadoras”, supuestamente para estimular el flujo de sangre hacia sus piernas doloridas. El investigador notó un caballo que estaba “tan dolorido que le dolía incluso estar de pie”. El recuento de cadáveres de Steven Asmussen lo dice todo. Desde 2014, han muerto 21 caballos que entrenó.

Todd Pletcher

A lo largo de su carrera, Todd Pletcher –quien será admitido en la ceremonia del 2021– ha dejado un tendal de cadáveres tras su paso. Desde el 2010, 32 caballos de los que entrenaba en Nueva York han muerto. Y ha sido multado en muchas ocasiones por infracciones relacionadas con fármacos.

Jerry Hollendorfer

Desde el 2000, han muerto 122 caballos bajo el cuidado de este miembro del Salón de la Fama de la Hípica, convirtiéndolo en el entrenador con más muertes de caballos en California. Cuatro de esas muertes ocurrieron en el periodo de seis meses en el hipódromo de Santa Anita en Arcadia, que le prohibió el ingreso desde entonces. Desde el 2005, sus caballos han arrojado al menos 15 pruebas de dopaje positivas.

En 2020, 69 caballos murieron en hipódromos de Nueva York y 45 han muerto en lo que va de 2021. Muchos caballos que incurren en heridas fatales en la pista tienen heridas preexistentes que probablemente fueron ocultadas con fármacos. puedes ayudar a evitar que los caballos padezcan la misma suerte, diciéndole a la Comisión de Juegos del Estado de Nueva York que tome acción ya:

ACTÚA POR LOS CABALLOS DE NUEVA YORK