Hace más de cinco décadas, una elefanta bebé fue capturada en su hogar, sacada de su familia en la naturaleza y trasladada a EE.UU., donde fue vendida a la industria circense y condenada a una vida de sufrimiento. Hoy, esa elefanta, ahora llamada Viola, sigue siendo transportada por todo el país y obligada a actuar en circos. Al igual que otros elefantes de edad avanzada usados en circos, Viola presenta signos de problemas crónicos en las articulaciones y dificultades de movilidad, y pronto podría ser demasiado tarde para ayudarla. Durante décadas, ha repetido la misma rutina: bajar de un tráiler en una ciudad desconocida, cargar personas sobre su espalda en pequeños círculos, realizar trucos confusos y sin sentido y volver a subir al tráiler para viajar a la siguiente ciudad.
Solo en 2025, Viola fue obligada a presentarse en casi 200 funciones en 16 estados, tanto con el Jordan World Circus como con otros circos. Los explotadores de Viola se han llenado los bolsillos a costa de ella durante décadas. Ya es momento de que la trasladen a una instalación acreditada donde finalmente tenga la oportunidad de recibir el cuidado que necesita.
Hemos suspendido nuestra campaña contra el Jordan World Circus, ya que el circo ha eliminado los actos con elefantes. PETA lo monitoreará de cerca para asegurarse de que los elefantes no regresen a la programación y continuará presionando para que trasladen a Viola a un verdadero santuario.
Puedes leer más sobre cómo esto representó una gran victoria para los elefantes, ¡o pasar directamente a la próxima acción por Viola!
Por favor, súmate y exige a Carson & Barnes que deje de alquilar a Viola a otros circos y que la traslade, junto con otros elefantes, a santuarios de buena reputación:
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