Consejos Fáciles Para Salvar a las Lechuzas

Al igual que para muchos animales con los que compartimos el planeta, muchas actividades humanas colocan a la lechuza en peligro. ¡Pero hay esperanza! Aquí encontrarás algunas cosas básicas que podemos hacer para proteger a estos interesantes individuos:

  • Apaga las luces.

Las lechuzas se alimentan de noche, es decir que una amplia iluminación externa altera sus patrones de caza. Los jardines más oscuros sin focos ni luces con sensor de movimiento harán que las lechuzas se sientan más a gusto mientras están al acecho.

  • Deshazte de cercas y redes difíciles de ver y quita las decoraciones después de las fiestas.

A las lechuzas les gusta volar bajo cuando cazan. Es decir que las cercas con alambre concertina y cosas como redes de fútbol y “telarañas” decorativas representan peligros para la vida de las lechuzas desprevenidas. Haz cercas más visibles para las aves y quita las redes de tu jardín por la noche.

  • ¡Hazte vegano!

Las tierras de cultivo ocupan mucho espacio, que antes era terreno de caza para las lechuzas, en el cultivo de granos para alimentar a los animales usados para comida. Más de dos tercios de los cultivos de EE.UU. son usados para cultivo de granos para alimentar al ganado. La falta de acceso al alimento es una de las causas principales de la disminución de poblaciones de lechuzas.

  • Deja de envenenar a los roedores.

Incluso cuando las lechuzas encuentran comida, esta bien podría ser tóxica. Los productos venenosos esparcidos por humanos, que son comidos por ratas, ratones y otros animales pequeños, contaminan sus cuerpos y luego pasan el veneno a las lechuzas hambrientas (si necesitas desalojar a un ratón de una casa, trata de hacerlo con métodos humanitarios). También el grano tratado con herbicidas tóxicos termina dañando a las lechuzas de manera similar.

  • Mantén a tus gatos dentro de casa.

Los gatos no forman parte de los ecosistemas naturales y muchas veces compiten por la comida con otros animales. Los científicos ahora apuntan a las especies invasoras, incluyendo gatos, como la segunda peor amenaza para las poblaciones de aves en todo el mundo.

  • Deja a ese árbol muerto y mantén la poda de vegetación al mínimo para crear un hogar seguro para las lechuzas.

Las ramas largas y desnudas son lugares ideales para que las lechuzas se posen, y cuando un viejo granero, molino o cobertizo no está disponible, las lechuzas pueden convertir a los árboles huecos en su hogar. Un jardín más natural y con bajo mantenimiento es lo que aman las lechuzas, especialmente para establecerse y anidar.

  • Ayuda a poner fin a los experimentos con lechuzas conducidos en este momento en la Universidad Johns Hopkins.

Como si las lechuzas no tuvieran ya una vida difícil, el experimentador Shreesh Mysore de la Universidad Johns Hopkins comete atrocidades horrorosas contras estas aves majestuosas para obtener afirmaciones inútiles sobre experiencias humanas.

Mysore corta los cráneos de las lechuzas para exponer sus cerebros, atornilla y pega dispositivos metálicos en sus cabezas y las mete dentro de tubos de plástico y chaquetas de sujeción tan estrechos que ni siquiera pueden mover las alas, hasta por 16 horas. Después, a las seguramente aterradas lechuzas, les abre los ojos con abrazaderas y las bombardea con sonidos y luces. Luego de este tormento, mete electrodos alrededor del cerebro de las aves plenamente conscientes, mutilándoles el tejido cerebral tan severamente que convierte a los animales en “inservibles” para él, y a ese punto los asesina.

Los estudios son tan crueles como irracionales. Mysore afirma que observar los cerebros de las lechuzas maltratadas (mutiladas y colocadas en un ambiente completamente antinatural como un laboratorio) nos dirá de alguna manera algo acerca de la compleja experiencia humana del trastorno de déficit de atención.

Lo anticipamos ya: no lo hace ni lo hará.

Sin embargo, el atormentar y asesinar animales sin duda paga generosamente. Mysore ha recibido más de $1 millón de dólares de financiación de la universidad y $1,3 millones de dinero de contribuyentes a través de los Institutos Nacionales de la Salud.

Ayuda a cerrar la mina de oro de subsidios de Mysore. Usa el enlace a continuación, ¡y únete a otros activistas para exigir que Johns Hopkins termine estas pruebas repugnantes en lechuzas!

INSTA A JOHNS HOPKINS A PONER FIN A LOS EXPERIMENTOS EN LECHUZAS