Te Respondemos Todas tus Preguntas Sobre las Ballenas Aquí

¡La vida de una ballena no es solo saltos y espiráculos! Las ballenas pueden permitirnos verlas brevemente cuando emergen para tomar aire, pero todos sus secretos están guardados bajo las olas. Sigue leyendo para sumergirte más profundamente en las vidas ocultas de las ballenas.

1. No todas las ‘ballenas’ son realmente ballenas

Eso es correcto, así como los huevos etiquetados “libres de crueldad” no son realmente humanitarios, las orcas, el delfín cabeza de melón y las ballenas piloto técnicamente no son ballenas sino delfines. Si bien esto puede parecer la estafa del siglo, los delfines, las marsopas y las ballenas entran en la categoría más amplia de cetáceos. El factor principal que determina si un mamífero marino es una ballena u otro tipo de cetáceo es el tamaño, y el término “ballena” se aplica comúnmente a los animales más grandes. Sin embargo, de la misma forma que todos los cuadrados son rectángulos, todos los delfines y marsopas podrían ser considerados ballenas taxonómicamente, pero las ballenas no satisfacen los criterios para ser llamadas delfines o marsopas.

Independientemente de su clasificación, los delfines y las ballenas están sufriendo. Más de 40 orcas y otros 300 delfines y ballenas han muerto en los parques de SeaWorld. El parque abusivo no discrimina en función de la taxonomía, pero sí crea un mundo de dolor para los animales que encierra.

INSTA A SEAWORLD A PONER FIN A SU PROGRAMA DE REPRODUCCIÓN DE DELFINES Y BALLENA

2. Las ballenas son madres devotas

Al igual que nosotros, las mamás ballenas harán cualquier cosa para mantener a sus bebés felices y saludables. En lugar de usar un monitor para bebés, las mamás ballenas pasan el mayor tiempo posible con sus crías. Las ballenas barbadas incluso dejan de comer durante varios meses después de que un bebé ha nacido para no tener que dejarlo solo, ¡y tú tal vez pensabas que dejar el café era difícil! Mientras mamá ayuna, su cría está disfrutando de un buffet de leche de ballena estilo “todo lo que puedas beber”. Una cría de ballena crece muy rápidamente, así que la leche que produce su madre tiene entre 13% y 53% de grasa, dependiendo de la especie. No es de extrañar que la cría de una ballena azul, el animal más grande que se haya conocido, puede ganar 200 libras al día.

En su hábitat natural, las ballenas dentadas hembra a menudo desempeñan un papel en la crianza de bebés que no son propios. Algunas incluso se convierten en niñeras designadas. Sin embargo, muchos de los animales en SeaWorld nacieron en tanques o fueron capturados muy pequeños de forma violenta y nunca aprendieron a ser madres. Esta podría ser la razón por la que Luna, una ballena beluga retenida en un tanque estrecho en SeaWorld San Antonio, rechazó a su primer bebé. Luna ha tenido al menos tres crías más, todas nacidas en SeaWorld. Ella y su bebé más reciente, nacido en julio, están condenados a una vida de explotación comercial y confinamiento, y este también será el destino de otros animales a menos que SeaWorld ponga fin a su sórdido programa de reproducción.

3. Las ballenas se afligen

Quizás debido a que las ballenas son madres tan devotas, la muerte de una cría puede ser especialmente difícil de manejar para ellas. Las ballenas dentadas a menudo tienen fuertes lazos familiares, por lo que las belugas, orcas y otros delfines son los cetáceos que con mayor frecuencia se ven llorando la pérdida de un bebé. Orcas y otros delfines han sido observados cargando bebés muertos por horas, días o incluso semanas después de su muerte. Incluso es sabido que las belugas “adoptan” un objeto como sustituto mientras están de duelo: una madre cuidó de una boya flotante por varias semanas después de la pérdida de su cría.

Debido a las campañas de PETA y las crecientes críticas públicas, SeaWorld puso fin a su infame programa de reproducción de orcas. Sin embargo, continúa creando sufrimiento y dolor generacional al continuar reproduciendo otros delfines y ballenas.

4. Las ballenas tienen “acentos”

De la misma manera que se puede distinguir el acento de alguien de Texas o de Nueva York, algunas especies de ballenas desarrollan llamados únicos que son utilizados solo por sus manadas. Se cree que esta es una de las razones por las que las orcas suelen quedarse con su familia de por vida: ¡son las únicas que las entienden!

Cuando las ballenas y los delfines son encerrados en parques abusivos, pierden toda opción relacionada con la pertenencia a su manada. A menudo, las ballenas y los delfines son colocados aleatoriamente en tanques sin tener en cuenta su naturaleza única, lo cual equivale a encerrar a alguien cuyo primer idioma es el italiano con alguien que solo habla chino.

5. Las ballenas son esenciales para salvar nuestro planeta

¡Las ballenas también ayudan a salvar el planeta cuando hacen popó! El excremento de ballena es rico en hierro, un nutriente que ayuda al crecimiento del fitoplancton, organismos microscópicos que crecen cerca de la superficie del océano y atrapan nada menos que el 40% de todo el CO2 producido en un año, aproximadamente cuatro veces la cantidad que atrapa toda la selva amazónica anualmente. Las heces de ballena abundantes en hierro contienen los nutrientes perfectos para que el fitoplancton se desarrolle de forma saludable. Debido a que estos microorganismos necesitan luz solar para sobrevivir, las ballenas que se sumergen en las profundidades les proporcionan hierro y otros nutrientes claves que no podrían obtener por sí mismos, de la misma forma en que un jardinero proporciona tierra nueva y agua a las plantas.

6. Las ballenas están muriendo, pero tú puedes ayudarlas

Si bien todos sabemos que el océano se está llenando de basura generada por los humanos, la mayoría de nosotros en realidad no ve el daño que los humanos están causando a diario. Sin embargo, las ballenas tienen que vivir con basura todos los días. Reciclar y evitar los plásticos desechables son excelentes formas de mantener la basura fuera del océano, pero no comer pescado es lo mejor que puedes hacer para ayudar a salvar a las ballenas. Las redes de pesca son uno de los tipos de basura más comunes en el océano y solo se están empleando porque los humanos comen pescado. Para obtener más información sobre el perjuicio que causa el consumo de pescado, ve Seaspiracy en Netflix.

Cada año, un estimado de 300.000 ballenas, delfines y marsopas mueren tras ser heridas con redes o sedales diseñados para atrapar otras especies. La única razón por la que se echan esas redes es para que la gente pueda comer pescado. Pon de tu parte para “Salvar a las Ballenas” manteniendo el pescado fuera de tu plato.

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