Demanda Pionera Rechazada por Tecnicismo: PETA Sigue Luchando por las Lechuzas

Actualización: 2 de febrero de 2022

La campaña de PETA contra los experimentos mortales en cerebros de la Universidad Johns Hopkins (JHU) y sus esfuerzos para representar a los animales en los tribunales continuarán a pesar de que un tribunal federal de Washington, D.C., desestimó ayer la demanda de PETA, única en su tipo, por “falta de fundamentos”. El tribunal desestimó la demanda constitucional, no por legítima sino por razones técnicas, decidiendo que los animales no humanos no son considerados “personas” y opinando que PETA y otros, por lo tanto, no tienen la cualidad para “representarlos”, decisión que PETA dice que apacigua a grupos comerciales que se benefician de la explotación de los animales pero que están muy alejados del conocimiento actual de quiénes son los demás animales.

“Esta batalla, como todas las campañas por los derechos civiles a lo largo de los años, continuará siendo librada hasta que nuestro sistema legal reconozca que las lechuzas y otros animales son seres sintientes y no objetos inanimados para que los humanos los dominen y exploten”, dice el director de Litigios de la Fundación PETA, Asher Smith. “PETA presionará arduamente hasta que se terminen estos experimentos extraordinariamente crueles en Johns Hopkins y los animales sean reconocidos y respetados como ‘personas’ legales que tienen interés en vivir libres de perjuicio”.

Como “representante” de 30 lechuzas comunes que son usadas en los experimentos de JHU, PETA había presentado la demanda alegando que la ley que permite los ensayos financiados por los contribuyentes, conducidos en un laboratorio en la universidad, son una sentencia de muerte inconstitucional para estos animales, y busca protección para las aves, amparadas en la Ley federal de Bienestar Animal (AWA).

La demanda de PETA tuvo como objetivo la Enmienda Helms de 2002 de la AWA, la cual fue redactada por el célebre oponente a los derechos civiles y de los animales, el senador Jesse Helms. Esta excluye a decenas de millones de aves, ratas y ratones utilizados en experimentos, de las mismas protecciones mínimas otorgadas a otras especies según la AWA, lo cual, arguyó PETA, viola la disposición de la Constitución de EE. UU. que prohíbe explícitamente las sentencias de muerte impuestas por el Congreso por vía de la ley de cancelación de derechos civiles.

Debido a la Enmienda Helms, estudiantes experimentadores –cuyos ensayos y errores durante procedimientos invasivos en las lechuzas forman parte del “proceso de aprendizaje”–operarán a las aves sin tener que adherirse a ninguna de las protecciones garantizadas por la AWA. Los experimentadores también cortarán los cráneos de las lechuzas, insertarán electrodos en sus cerebros, las obligarán a mirar pantallas durante horas todos los días y las bombardearán con sonidos y luces. Cuando sus cerebros hayan sufrido daño suficiente dejándolos inutilizables, serán asesinadas.

INSTA A JHU A DEJAR DE ATORMENTAR A LAS LECHUZAS AHORA

 

Actualización: 12 de agosto de 2021

El astuto abogado de PETA, Asher Smith, quien anteriormente ayudó a garantizar el rescate de 25 grandes felinos de zoológicos de carretera que aparecen en la serie de Netflix Tiger King, es un campeón por los animales en la sala de audiencias. Actualmente está usando un argumento algo sorprendente para liberar a 30 sensibles lechuzas de un laboratorio de la Universidad Johns Hopkins: la Constitución de Estados Unidos.

Lechuza al aire libre

Asher Smith y la demanda legal de PETA para liberar a las lechuzas en Johns Hopkins

Como director de Litigios de la Fundación PETA, Smith está demandando al secretario de Agricultura de Estados Unidos, Tom Vilsack. La demanda de PETA y Smith apunta a una ley del 2002 propuesta por el difunto senador Jesse Helms, que le impide a Vilsack respetar la protección de la Ley federal de Bienestar Animal (AWA) para las aves nacidas en laboratorios, incluyendo las que actualmente sufren en la Universidad Johns Hopkins en pruebas sensoriales primitivas y sin sentido. Nuestra demanda sostiene que las lechuzas están protegidas por la constitución y PETA está pidiendo que los crueles experimentos terminen de inmediato.

El caso de SeaWorld que sentó un precedente legal

En un caso histórico del 2011, la 13ª Enmienda, que abolió la esclavitud, fue usada para argumentar que las orcas en SeaWorld son individuos esclavizados. Aunque ellos y sus defensores humanos no ganaron ese caso, el tribunal reconoció que los “conceptos constitucionales fundamentales” podrían ser aplicados a los animales en otras situaciones. El fallo dejó la puerta abierta para futuros casos, como la nueva demanda de Smith en nombre de las lechuzas en Johns Hopkins, para argumentar que la constitución protege legalmente los intereses de otras especies, incluso si algunos humanos son reacios a reconocer ese hecho.

Como en el caso de SeaWorld, la nueva demanda de Smith se fundamenta en un concepto que originalmente se aplicó a los humanos: la ley de cancelación de derechos civiles (bill of attainder en el Derecho inglés)

¿Qué es la ley de cancelación de derechos civiles? ¿Cómo puede ayudar a las lechuzas en Johns Hopkins?

La ley de cancelación de derechos civiles se refiere a cualquier acto legislativo que señala injustamente a una persona o grupo de haber cometido un delito y establece un castigo sin proceso judicial. El caso de Smith sostiene que la Enmienda Helms de 2002 a la AWA (que excluyó por completo a los animales de la ya escasa protección de la legislación existente, incluyendo pájaros, ratas y ratones nacidos en laboratorios) constituye la cancelación ilegal de derechos civiles. En este caso, condena a las lechuzas en Johns Hopkins a la muerte y la tortura sin un proceso judicial.

Hoy en día, incluso las corporaciones inanimadas pueden entablar una demanda para evadir la ley de cancelación de derechos civiles. Smith cree que la constitución les otorga una protección similar a estas lechuzas, que son individuos vivos, que sienten y tienen necesidades complejas.

Independientemente del resultado del caso, la demanda aumentará la conciencia pública sobre la difícil situación de los animales utilizados en experimentos. Aunque la idea de extender la protección legal básica a otras especies puede ser recibida con escepticismo por algunas personas, es importante recordar que no hace mucho tiempo, los derechos plenos solo eran otorgados a los hombres blancos, cisgénero y heterosexuales en este país. A través de la perseverancia, los activistas comprometidos fueron capaces de usar sus palabras, su conocimiento de la ley y su visión de un mundo ético para crear una sociedad más justa para las mujeres, las personasnegras, la comunidad queer y muchos otros. Debemos incluir otras especies en nuestro círculo de compasión.

Qué puedes hacer por las lechuzas en la Universidad Johns Hopkins

Financiado con dinero de los contribuyentes a través de los Institutos Nacionales de Salud, el experimentador de Johns Hopkins, Shreesh Mysore, corta los cráneos de las lechuzas, inserta electrodos en sus cerebros, las obliga a mirar pantallas durante horas todos los días y las bombardea con sonidos y luces.

Lechuza enjaulada

Las lechuzas (cazadoras nocturnas que volarían grandes distancias en su hábitat natural, establecerían parejas de por vida y mostrarían empatía) son inmovilizadas con chaquetas o forzadas dentro de tubos plásticos tan estrechos que no pueden mover sus alas mientras los experimentadores miden su actividad cerebral. Para algunos experimentos, Mysore inmoviliza a las lechuzas plenamente conscientes por hasta 12 horas. Durante el curso de estos experimentos, eventualmente corta el tejido cerebral de las aves tan salvajemente que se vuelven “inútiles” para él, momento en el cual las mata.

Mysore afirma que sus experimentos podrían ayudar a los humanos con trastorno por déficit de atención e/hiperactividad (TDAH), pero a diferencia de nosotros, las lechuzas tienen sistemas auditivos y visuales bien desarrollados, especializados para la selección de objetivos. Bombardear a estos animales con estimulación artificial mientras se mide su actividad cerebral en una situación angustiosa y completamente antinatural no solo es cruel, sino que no contribuye en nada a promover nuestra comprensión del TDAH en los seres humanos. Los científicos de PETA han refutado las excusas de Johns Hopkins para continuar estos experimentos inútiles

Cientos de miles de personas concientes ya le han pedido a la universidad que ponga fin a estos experimentos cerebrales en lechuzas, los cuales son terriblemente crueles, verdaderamente inútiles y aparentemente ilegales. Unirte a ellas toma solo un minuto usando tu teléfono o computadora, entonces, ¿qué estás esperando?

¡ACTÚA POR LAS LECHUZAS AHORA!