Peligroso e Ilegal: PETA Revela Violaciones Federales en el Comercio de Monos Destinados a Laboratorios

Es difícil imaginar que lo que sabemos sobre el sórdido comercio de monos destinados a los laboratorios pueda ser peor, pero la industria de la experimentación animal nunca deja de sorprender.

PETA ha obtenido y analizado documentos que revelan que, en medio de una pandemia mundial, cerca de 2.000 monos destinados a laboratorios cruzaron carreteras de EE.UU. en violación de las leyes federales diseñadas para proteger a los animales y al público de enfermedades peligrosas.

Los animales fueron transportados en camiones por todo el país sin las debidas inspecciones veterinarias requeridas por la Ley federal de Bienestar Animal, que estipula que un veterinario debe examinar a todos los monos transportados entre laboratorios y/o instalaciones de cría dentro de los 10 días anteriores al envío. PETA descubrió que un conjunto de canallas torturadores de monos, incluidos Charles River Laboratories, Labcorp Drug Development, los Institutos Nacionales de Salud, Orient BioResource Center y PreLabs, habían violado esta ley al menos 56 veces solo en los últimos 17 meses. Eso equivale a al menos 1.881 monos que no han sido examinados dentro del plazo requerido pero que fueron transportados en camiones desde varios estados, incluidos Florida, Maryland, Massachusetts, Michigan, Nevada, Ohio, Oregón, Texas, Utah, Washington y Wisconsin.

Esta revelación es particularmente inquietante porque en este momento, los laboratorios de todo EE.UU. confinan a monos que son portadores de la tuberculosis, el virus del Nilo Occidental, la malaria, la enfermedad de Chagas, la salmonelosis, el herpes B y otras enfermedades que son transmisibles a los humanos, y han sido transportados en camiones, según documentación obtenida por PETA. Esta industria no solo contribuye a los innumerables experimentos crueles en nuestros congéneres primates. También está poniendo en riesgo al público, cuyos miles de millones de impuestos son malgastados en estos experimentos fallidos.

Conforme a nuestros alarmantes hallazgos, PETA ha instado al Departamento de Agricultura de EE.UU. a investigar las instalaciones que violaron la ley.

Lo cerca que estos envíos nos acercan a un desastre fue claramente demostrado a principios de este año cuando la colisión entre un camión volquete y un remolque que transportaba 100 monos destinados a laboratorios llegó a los medios tras las fotos virales de las cajas con monos esparcidas por una carretera de Pensilvania.

Tres monos escaparon y fueron baleados por orden de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que habían determinado que representaban un riesgo para la salud pública. Los macacos de cola larga, que procedían de Mauricio, habían llegado al Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York esa mañana y aún no habían sido puestos en cuarentena ni analizados para detectar patógenos que pudieran poner en peligro a los humanos. Los testigos dijeron que las cajas que contenían a los monos no tenían etiquetas que advirtieran sobre un peligro potencial o incluso que indicaran que tenían monos.

Mira como TÚ puedes ayudar a nuestros congéneres primates

PETA y nuestros simpatizantes han persuadido a casi todas las grandes aerolíneas de que dejen de enviar a los monos sensibles e inteligentes a los laboratorios, pero quedan algunas aerolíneas crueles que lo siguen haciendo. Haz clic en los botones a continuación para decirles a las aerolíneas que aún están involucradas en este sórdido comercio que lo abandonen:

DILE A WAMOS AIR QUE DEJE DE TRANSPORTAR MONOS HACIA SUS MUERTES DILE AL CEO DE AIR FRANCE QUE ABANDONE ESTE NEGOCIO CRUEL